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Otro mal propagado desde junio: chikunguña

Desde junio El Salvador padece una explosiva epidemia como es el chikunguña, cuyo agente transmisor es el zancudo.

Según expertos, la fiebre chikunguña se transmite a las personas mediante la picadura de los zancudos portadores, propios de región tropical, el "aegypti" de climas cálidos y el "albopictus" que habita en zonas templadas.

Epidemiólogos nacionales muy competentes, como el Dr. Antonio Gamero, del Hospital Benjamín Bloom, coinciden que la mejor forma de prevención de esta epidemia es el control de plagas de zancudos pero desde los criaderos, ya que éstos se reproducen hasta en pequeños charcos de agua estancada. Y siendo este vector propio de altas concentraciones poblacionales, las condiciones de salubridad y educacionales de la población son cruciales. En un país pequeño y altamente poblado como El Salvador, las debilidades del sistema de salud y de salubridad lo convirtieron en altamente explosivo para la propagación de enfermedades en que el agente transmisor es el zancudo.

Al dengue hoy se suma el chikunguña, como otra enfermedad con la cual debe convivir nuestro pueblo. Debe trazarse un programa eficaz preventivo para el control del vector de transmisión.

Este virus chikunguña se extendió en zonas tropicales de América desde hace ocho meses. Según la OPS reapareció en 2004 afectando bastas regiones y a millones de personas en África y Asia, y una mutación del vector de trasmisión como portador, el zancudo "albopictus", le permitió llegar a climas templados de Europa y América.

Ha sido hasta estos meses que Estados Unidos ensaya una vacuna prometedora para inmunizar a la población sana, que podría evitar el adquirir la inmunidad como hoy sucede, sólo padeciendo la enfermedad.

En El Salvador se reportó la alerta sanitaria del chikunguña desde diciembre del 2013, reportando el primer caso a finales de junio de 2014 y desde entonces ha mostrado ser una epidemia explosiva y sin distingos, afectando a más de 30,000 personas.

Los medios de comunicación han apoyado mucho al conocimiento y orientación sobre este nuevo brote epidémico, que al principio, por desconocimiento provocó incertidumbre y el temor de convertirse en una pandemia. Igualmente, los medios de comunicación juegan un papel importante en soporte al Sistema de Salud, ya que no basta sólo registrar y reportar los casos de contagio, sino, que es fundamental la educación y el dar recomendaciones concretas y oportunas de cómo la población debe poner bajo control al zancudo transmisor en las comunidades, considerando que el zancudo es parte del hábitat salvadoreño. La acción de acabar con los criaderos de zancudos, lo que desborda las capacidades del Ministerio público encargado, necesita una acción conjunta de la población.

Ya enfermo alguien en casa es de tomar las medidas preventivas para su aislamiento y que el zancudo no siga propagando el virus. Disponer de medicamentos para paliar los síntomas y esperar que pase el ciclo viral. El Ministerio de Salud debe tomar liderazgo en esto, así como garantizar el inventario suficiente de fármacos.

La acción gubernamental integral es básica. Los ministerios de Educación, Trabajo, Agricultura y las Alcaldías, coordinadas por el Ministerio de Salud demandan un liderazgo para el actuar de las comunidades y el sometimiento de los vectores de transmisión. Los zancudos y sus criaderos.

Desde la alerta sanitaria de diciembre del 2013 hasta la detección del primer caso en Ayutuxtepeque, extrañamos este liderazgo del Ministerio de Salud y su acción conjunta con los medios de comunicación.

Urge la acción coordinada, público-privada, en la cual determinadas instituciones de Gobierno y los medios de comunicación juegan un rol crucial para orientar y así reducir los niveles epidemiológicos del dengue y de la nueva peste chikunguña.

* Colaborador de El Diario de Hoy.

resmahan@hotmail.com