Lee la versión Epaper
Suscríbase
Lee la versión Epaper

Un nuevo clúster

Y qué bueno es para todos que se desarrollen proyectos que promuevan la generación y el uso eficaz y eficiente de la energía eléctrica por diferentes vías tecnológicas

Este miércoles, en medio de los acontecimientos complicados por el bloqueo del transporte, entre tanto descontento y desasosiego por la falta de acciones eficaces preventivas y correctivas que nos permitan trabajar en paz y concentrarnos en el crecimiento, entre tanta cosa mala, sucedió algo excepcional, que por el lado del sector privado beneficiará en un futuro cercano a muchos salvadoreños.

La energía es una necesidad básica creciente en todo el mundo, lo sentimos cuando de pronto y sin previo aviso de las distribuidoras, se corta la electricidad y nuevamente caemos en la cuenta de que casi todo lo que utilizamos para nuestra vida cotidiana y nuestro trabajo está conectado a la red, desde la computadora, los equipos de producción hasta la cafetera.

Y qué bueno es para todos, que se desarrollen proyectos que promuevan la generación y el uso eficaz y eficiente de la energía eléctrica por diferentes vías tecnológicas. Por ejemplo, la solar que llevará electricidad a las comunidades alejadas de la red eléctrica. Me refiero al Proyecto de Educación Superior para el Crecimiento Económico de USAID y al lanzamiento del Clúster de Energía y Eficiencia Energética.

Este proyecto cuyo objetivo es el crecimiento económico, incluye el desarrollo de programas de formación que respondan a las demandas del sector energético actual y emergente, que fomenten el empleo y la productividad, así como el fortalecimiento de las capacidades técnicas, pedagógicas y de investigación de los claustros docentes. También la investigación aplicada al sector energético que aporte soluciones a los problemas reales con la energía y su uso eficaz y eficiente y, claro, fomentar la innovación. Se pretenden mejorar las capacidades institucionales y desarrollo del sistema educativo, que promueva la calidad en un entorno flexible de trabajo conjunto con las empresas, organismos nacionales e internacionales y el gobierno... (¡ojalá que no lo politicen!).

Y naturalmente, en el desarrollo de acciones que privilegien y mejoren las oportunidades para los jóvenes y sean coherentes con el cuidado de nuestro medioambiente. El fin es aportar productividad para mejorar las oportunidades y calidad de vida de los jóvenes que ingresan al sistema universitario, que seguramente serán personas claves en decisiones futuras para el desarrollo de El Salvador. Desde mi punto de vista, también debieran trabajar en un programa de retención de talentos, para que los jóvenes una vez graduados, prefieran quedarse en El Salvador.

*Ingeniero. Columnista de El Diario de Hoy.
www.centrodecalidadyproductividad.com