Lee la versión Epaper
Suscríbase
Lee la versión Epaper

Nueve millones en educación

Pero el gobierno sigue desesperado por más dinero. Siempre está atrasando pagos, amenazando con no pagar las pensiones o apropiarse de ellas

El gobierno parece descontar cualquier crítica pensando, o queriendo pensar, que proviene de diferencias ideológicas.  Esto, que quizás sus funcionarios consideran una fortaleza, el mantenerse impávidos ante las críticas, es en realidad una enorme debilidad, probablemente la peor del FMLN y del gobierno mismo, porque elimina el principal canal que tiene para enterarse de sus propios errores y de las amenazas que tiene para el futuro.  Como todo el mundo sabe, las personas que se mantienen cerca de los altos funcionarios tienden a decirles sólo cosas que a ellos les gusta que les digan, y a ocultarles cosas que puedan ponerlos de mal humor.  Esta dinámica es la madre de la mayor parte de los errores cometidos por los gobiernos.  

Pensando en esto, el gobierno debería de darse cuenta de que algo anda muy, pero muy mal en las finanzas públicas.  Sólo tiene que mirar a algunos hechos y datos para darse cuenta de esto.  Los dos gobiernos del FMLN han aumentado sus recursos enormemente.  De 2009 a 2014, el gobierno acumuló 2,437 millones de dólares en impuestos y donaciones adicionales a los lo que tenía en 2008.  En el mismo periodo, endeudó al país (en términos netos) en 3,235 millones de dólares.  La suma de ambas cifras era de 5,672 millones.  Proyectando las cifras a 2015 podríamos calcular que los fondos adicionales sumarán alrededor de 7,000 millones de dólares. 

Esta enorme cifra le debería de haber permitido al gobierno mantener al menos el nivel de los servicios públicos que había en 2008, e invertir los fondos adicionales en mejorarlos a niveles nunca vistos, mejorando las escuelas, los hospitales y centros de salud, los caminos y carreteras, y la seguridad pública.  

Pero, en vez de pasar esto, los servicios públicos han empeorado significativamente (no hay medicinas, las escuelas se están cayendo) mientras que la inversión pública ha caído a niveles vergonzosamente bajos.  La inversión en lo que va del 2015 ha sido sólo 9 millones de dólares en el área de educación y sólo de 10.5 millones en salud.  Esto hace que surjan algunas preguntas: ¿el gobierno ha recibido todo ese dinero adicional para invertir sólo 20 millones en medio año en salud y educación, digamos 40 en el año entero?¿Y qué se hizo todo lo demás? Haciendo el cálculo para un solo año, lo que sobran son 1,347 millones, solo en 2015.  ¿Dónde están?  ¿Y lo que sobró en los años anteriores, que fácilmente suma mucho más que 6,500 millones de dólares?.

Pero el gobierno sigue desesperado por más dinero.  Siempre está atrasando pagos, amenazando con no pagar las pensiones o apropiarse de ellas, tratando de subir los impuestos y tratando de endeudarse más.  ¿Para qué quiere más dinero todavía?. 

El misterio se vuelve todavía más espeso cuando se nota que el gobierno tiene 933 millones de dólares en préstamos aprobados no desembolsados.  Todo esto evidencia una administración espantosamente ineficiente de los fondos públicos.  Sugiere que el gobierno decide hacer una cosa, pide dinero prestado para ella, y luego abandona la idea, o prueba ser incapaz de llevarla a cabo, y deja los préstamos abandonados sin desembolsar.  Esto es costoso porque las instituciones internacionales cobran una comisión de compromiso por mantener apartado el dinero de los prestamos aprobados para cuando se necesiten desembolsar (que puede calcularse en un uno por ciento anual, de modo  que en el caso de los 933 millones no desembolsados significa un gasto de 9.3 millones de dólares al año).  

Estas preguntas (¿Por qué el gobierno necesita tanto dinero si invierte tan poco en educación y salud?¿Por qué dice que lo necesita si no desembolsa 933 millones ya aprobados? ¿Qué se ha hecho el dinero?) las debería hacer el FMLN, sus partidarios, el gobierno mismo y el pueblo salvadoreño, no solo con respecto a los 1,387 millones de un año sino a los 7,000 millones de recursos adicionales que ha tenido sobre los ingresos que tenia el gobierno en 2008 desde esa fecha para acá.  

El FMLN y el presidente deberán realizar que algo muy malo está pasando en las finanzas públicas.  Y que esto les impondrá un enorme costo político si no lo resuelven.

*Máster en Economía,
Northwestern University.
Columnista de El Diario de Hoy.