Lee la versión Epaper
Suscríbase
Lee la versión Epaper

Nuevamente nuestra posición ante insultos

El país está llegando a una total desfiguración de la conciencia y debe señalarse. Debe denunciarse cómo estos grupos pro-muerte son pagados, aleccionados y respaldados por instituciones extranjerasQuienes nos insultan y calumnian personal y familiarmente, por defender los principios morales y cristianos, el derecho a vivir de los niños nonatos y la familia, por supuesto no saben que al agredirnos por esas razones, ganamos bendiciones desde arriba.

Una de sus mayúsculas iras es cuando denunciamos a perturbados diputados y grupos abortistas, que buscan indultar a diecisiete madres que despiadadamente degollaron, asfixiaron, ahorcaron y lapidaron a sus bebés recién nacidos. Ese indulto es necesario para poder legalizar el aborto, pues aunque existen múltiples pruebas de la horrible violencia ejecutada contra las criaturitas, especialmente fotografías del lujo de crueldad ejecutado en los bebés, alegan que las 17 tuvieron abortos "espontáneos". (¿Abortos de 9 meses? ¡Por favor que no insulten la inteligencia salvadoreña!).

Estos tristes personajes deben saber que a pesar de sus agravios en contra nuestra, no cesaremos de atacar su perversidad, defendiendo los valores de apego a la decencia, rectitud, conciencia, piedad y justicia, que desde antaño rigieron y siguen rigiendo a los salvadoreños en arrasadora mayoría.

Desafortunadamente, la intensa publicidad para indultar a esas diecisiete mujeres, ya produjo funestos frutos. Dos madres más, al conocer el apoyo feminista al asesinato de los bebés recién nacidos, decidieron matar también a los propios. Una de ellas, que dio a luz en baño público, lo asfixió introduciéndole papel higiénico en su boquita. La otra abandonó a su recién nacido muerto, con marcas de ahorcamiento --según la noti- cia--, en una bolsa plástica sellada, en una calle. A la primera, que fue entregada a la policía por el iracundo público que fue testigo, los grupos abortistas corrieron a ofrecerle defensa para indultarla, sumándola a la lista de las otras 17. El problema surgió cuando se constató que esta mujer ya había sido juzgada por asesinar a otro bebé, quedando libre por falta de pruebas.

Los salvadoreños debemos estar expectantes, porque esos diputados y sus partidos tienen nombre, y si para legalizar el aborto indultan a condenadas por el más brutal de los crímenes, matar a sus propios hijos, sus nombres serán conocidos antes de las elecciones de marzo-2015. Es DEBER obligado rechazarlos con el voto, para sanear nuestra Patria de esta clase de legisladores.

En otras instancias, ese indulto, acarreará latente peligro --especialmente-- contra otros hijos menores, contra las propias familias de las indiciadas y la sociedad en general.

El país está llegando a una total desfiguración de la conciencia y debe señalarse. Debe denunciarse cómo estos grupos pro-muerte son pagados, aleccionados y respaldados por instituciones extranjeras, muchísimas norteamericanas, y organizaciones apéndices de la ONU, como Amnistía Internacional, que descaradamente vino al país a exigir el asesinato-aborto de nuestros bebés.

Pero Dios todo lo observa y ha dado al traste con el extravío decadente que ha sufrido estos últimos años Estados Unidos, cuando la ciudadanía, la semana pasada, por las equivocadas políticas del Gobierno Obama, en economía, salud, falsas promesas hacia los indocumentados, política exterior y amenaza de grupos extremistas islámicos, sin excluir la decadencia moral, le dieron colosal reprobación en tremenda vapuleada electoral, pasando el control del Senado al Partido Republicano.

Los salvadoreños, igualmente rechazarán tanto descalabro, cansados de la situación precaria que nos abate.

La degeneración moral, impulsada por corruptos políticos que piensan avalar el aborto y el asesinato de bebés recién nacidos, indultando a las diecisiete mujeres que lo cometieron, debe ser fuerte impugnación.

* Columnista de El Diario de Hoy.