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Nueva educación

Estuve en una capacitación en la Universidad Francisco Gavidia, como uno de los mecanismos de mejora continua que busca dotar a los maestros de las nuevas tendencias pedagógicas, para aplicarlas en los entornos virtuales y en aulas físicas. Para guiar al alumnado en los procesos de desarrollo cognitivo, en el entendido que gran parte de estos jóvenes son nativos en entornos virtuales, lo cual imposibilita que algunos maestros puedan enseñar de mejor manera, dado que carecen de conocimientos tecnólogos.

De modo que los maestros partimos con una desventaja si el objetivo es educar y construir conocimiento. Porque de nada sirve impartir una clase con las mejores técnicas de retórica y oralidad, si no logramos atraer su atención, dado que la mayoría de estos jóvenes, están conectados con sus dispositivos móviles (celulares, tabletas, minicomputadoras, entre otros).

Lo cual debería de llamar a reflexión al sistema educativo actual y a replantear la labor docente y enfocarse en la búsqueda constante de nuevas técnicas pedagógicas, que permitan al maestro de vocación, sumergirse en los entornos virtuales de los jóvenes, y ser un facilitador desde esta perspectiva, creyendo que cada joven es diferente uno de otro. Y por consiguiente los niveles de comprensión y análisis, no deben de ser lineales en el sentido que sigan un patrón único, donde todos los alumnos deban de llegar a las mismas conclusiones.

Y es aquí el reto del Ministerio de Educación, para motivar a los docentes y subirlos al barco de la educación del Siglo XXI. Ya lo decía Thomas Samuel Kuhn, en su obra denominada "La estructura de las revoluciones científicas", las ciencias no progresan siguiendo un proceso uniforme por la aplicación de un hipotético método científico.

Si aplicamos este principio del que habla Kuhn, al sistema educativo salvadoreño, estaríamos frente a un estancamiento educativo, donde el maestro dicta y el alumno copia, imitando el modelo de enseñanza aprendizaje que fue diseñado a finales de la época medieval con la revolución francesa,. donde el dueño del modo de producción comenzó a educar a sus obreros, enseñándoles únicamente de forma mecánica conocimiento parcializado, para que estos a su vez aumentaran los niveles de producción, minimizando así los errores en la línea de productiva. Además distanciaba al obrero de sus derechos individuales y sociales.

Este es el modelo educativo que heredaron nuestros padres, en el que se programó a varias generaciones para hacer y no a pensar, a recibir órdenes y ejecutarlas, pero jamás a cuestionarlas, a someterse al yugo del señor feudal y a callar. De manera que la educación en nuestro país ha estado vinculada a los gobiernos de turno, pero no se pensó en mejorar el modelo educativo desde una perspectiva eficiente, que potencie los valores y las habilidades de nuestros niños y niñas.

Hubo un tiempo que se les enseñaba a los niños y niñas que el progreso, el desarrollo y la libertad lo había traído ARENA, y no los miles de salvadoreños que creyeron en su Patria y no se fueron a seguir el sueño americano. Hoy con el gobierno del FMLN se les enseña que los acuerdos de paz se firmaron gracias al Frente, y por ello se debe de empobrecer a los ricos, enriqueciendo a los pobres, introduciendo el antagonismo de clases.

Por ello creo que la labor docente debe de jugar un papel preponderante en la construcción de nuevas generaciones que puedan aportar a su Patria, con las distintas disciplinas de la ciencia; se debe de ir más allá de una simple ideología, e iniciar cambiando el pensamiento de maestros complicadores a facilitadores, y sustraer a los alumnos de ambientes individuales, para llevarlos a espacios más colaborativos, dado que ellos forman sus propios métodos de estudio, con rutas virtuales donde construyen modelos de conocimientos superiores a los de los maestros.

Por ello ya no se puede seguir con el mismo modelo de educación prohibida, nuestra labor debe de ser de facilitadores, limitándonos a orientar, potenciando las habilidades y dones que Dios les ha dado a cada joven.