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"Ni, Ni, Ni, Ni…"

Pues sí, recientemente vi en vivo y en directo, primero a un señor y, en otro lugar, a una señora, que son candidatos y competirán en las próximas elecciones y me di cuenta, de que se parecen poco a sus fotografías en las vallas publicitarias, y de ahí, medio en broma, medio en serio pero con mucho respeto a todos los candidatos y a los lectores mi reflexión de este domingo: "Ni, Ni, Ni, Ni".

Por cierto, en otros países, desde hace años, se prohibió la publicidad en las carreteras porque distrae a los conductores y puede ser causa de accidentes y muertes, sobre todo, las que tienen textos que requieren varios segundos para leerlos. En España, sólo se quedó la silueta del toro negro que adorna el paisaje, y se quedó, no por ser parte del logo de una marca, sino por ser un símbolo ligado a la cultura tradicional española y la tauromaquia.

Pues bien, parece que en las próximas elecciones, lo que tendremos es más un concurso de mujeres bonitas y caballeros esbeltos y sonrientes, que de personas con ideas, soluciones y programas claros, que ayuden a la sociedad a salir de la desesperación y desesperanza y se preocupen por un futuro mejor y reviertan los malos indicadores nacionales e internacionales de nuestro país en economía, crecimiento, desarrollo, atracción de inversiones, mal uso de los fondos del Estado y endeudamiento.

De ahí que no nos dejemos impresionar por tanta cara sonriente, eslóganes publicitarios y ofrecimientos, pues en la realidad: Ni son tan guapos como parecen, lo que vemos es gracias al "Photoshop" y en algunos casos paciencia, con que lograron rostros como para desfile de modelos. Ni son tan jóvenes, pues a pesar de sus edades reales, no se les nota la mínima arruga a los señores y la señoras aparecen con piel de veinteañeras. Ni son tan ciertas las promesas que están haciendo, pues para cada una se requiere dinero que no existe y no explican de dónde lo conseguirán. Ni cumplirán todo lo que nos están ofreciendo, porque ni el Estado ni las alcaldías tienen fondos para cubrir tales promesas. Fíjese: Si hubieran cumplido todo lo que prometieron en las campañas anteriores, la economía y la sociedad estaríamos en mejores condiciones y no como estamos en nuestra cruda realidad.

Y seguro que usted está pensando en por lo menos otros cuatro Ni, en relación con la independencia, el buen uso de los fondos, la dedicación y la representación de los verdaderos intereses de la sociedad, ¡Allá Usted!

¿Y entonces qué hacer? Sencillamente defendamos la democracia votando y con el voto, siguiendo las instrucciones de cómo votar, defendamos la Constitución, pero antes, entérese quiénes son los candidatos, su trayectoria personal y profesional y si vota por los que repiten, por lo menos, concientícese de su andadura política y si ha sido fiel a los principios del partido que lo propuso.

No se deje impresionar por las caras bonitas, pues con el "Photoshop" casi todo es posible. Encuentre el tiempo con anticipación para decidir a quien votar y hágalo consciente y consecuentemente, ¡Mientras tanto, disfrute el domingo!

*Ingeniero.

Columnista de El Diario de Hoy.

www.centrodecalidadyproductividad.com