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Necesitamos personas

Querido salvadoreño:

Te escribo con gran urgencia, pues tenemos un reto enorme que afrontar: debemos cambiar la realidad de nuestro país. Hace poco escuché a un niño de 11 años decir enfrente de cientos de personas, que lo único que se necesita para afrontar una situación y salir adelante es una buena actitud. Resulta que este pequeño tiene muchísima más sabiduría que la mayoría de los salvadoreños en este momento, pues casi todos se han dejado llevar por sus quejas y lamentos y han adoptado una mala actitud. El Salvador ya tiene suficientes problemas, todos los sabemos…y de igual manera El Salvador ya tiene suficiente gente con mala actitud. Winston Churchill dijo una vez, "La actitud es una pequeña cosa que hace una gran diferencia," y es de aquí que parte nuestra necesidad: personas con buena actitud.

Necesitamos personas valientes, que estén dispuestas a afrontar retos enormes que parecen no tener solución. Personas que no les dé miedo arriesgarse, a invertir su tiempo, energías, y talentos en un país que todavía tiene muchísimo que dar. Personas que luchan por que a pesar de ser el Pulgarcito de América, El Salvador se vuelva una nación enorme, trabajadora, con un corazón y brazos tan grandes para abrazar a todos sus hijos.

Necesitamos personas optimistas, que a pesar de que la vida les dé 1,000 razones para desanimarse ellos encuentren 1 para recuperar la esperanza. Personas que no corran por sus vidas cuando el mundo parece que se está derrumbando, si no que corran para encontrar algo que logre sostenerlo en su lugar. Personas que aunque tienen sus pies bien puestos en la tierra, siempre mantienen su vista al cielo.

Necesitamos personas trabajadoras, que estén dispuestas a desvelarse porque creen que su esfuerzo hace una diferencia en el país. Personas que no le temen al agotamiento, porque saben que a pesar de que su cuerpo envejece y se cansa, su espíritu se mantiene vivo, joven, y con energías para vencer nuevos retos. Personas que no trabajan ni un solo día, porque aman tanto lo que hacen que no lo consideran un trabajo.

Necesitamos personas honestas, que a pesar de no ser perfectas luchan por vivir y exigir la verdad. Personas que piensen en las necesidades de los demás antes que las suyas, y que todo lo que hacen lo hacen por el bien de la comunidad. Personas que estén dispuestas a compartir con el mundo sus decisiones, sus intereses, sus opiniones, y hasta sus equivocaciones. Personas que recuerden el significado de "democracia," y que luchan por vivir con transparencia siempre.

Necesitamos personas magnánimas, con el corazón tan grande que amen y entiendan a todos los demás sin importar su raza, religión, o ideología política. Personas que sepan sonreírle al vecino que le hizo mala cara, porque comprenden que ellos pueden estar pasando por situaciones que entristecen la vida. Personas que le abran las puertas a todos los salvadoreños, porque saben que dentro de cada uno hay un gran potencial, un tesoro que el mundo está ansioso por descubrir.

Necesitamos personas que sepan ser personas, que entiendan que todos somos humanos, con la misma oportunidad tanto de éxito como de fracaso. Personas que en vez de criticar a los demás, estén listas para trabajar en equipo y sacar adelante al país que tanto queremos. Personas llenas de emoción por cambiar sus vidas, su país, y su mundo. Si tú eres una estas personas o quieres llegar a ser una de estas personas, no te escondas. El Salvador necesita más de ti.

*Colaboradora de El Diario de Hoy