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Nacimiento folclórico 2.0

El nacimiento incluye este año enormes pasos a desnivel que a distancia, cualquiera confundiría con montañas rusas de la feria de Don Rúa, y que contribuyen a que pastores, ovejas y reyes magos lleguen al mismo tráfico de antes

Las fiestas navideñas vinieron y se fueron, y una vez más los comercios y las casas del país se vistieron de gala para celebrar al Niño Dios.
Hace dos años, en este mismo espacio, comenté cómo en nuestro país hasta la tradición de poner el nacimiento se ha tropicalizado, de tal manera que además de las figuras tradicionales de la Sagrada Familia, los reyes magos y los pastorcitos y ovejitas, los nacimientos en el país incluyen figuritas de barro de los personajes que, por su relevancia en la coyuntura nacional y la vida pública --para bien o para mal-- se han ganado un puesto en el nacimiento folclórico. Hace dos años, mis sugerencias de quienes merecían figurita en un nacimiento folclórico incluyeron a la familia Díaz, el semáforo presidencial, los entonces candidatos Norman Quijano, Tony Saca y Salvador Sánchez Cerén, la Selecta Playera y la caravana presidencial, entre otros.

Y si hasta la tradicional canción de parranda “La Bala” ha conseguido actualizarse para mejor ser compatible con los tiempos modernos, consideré apropiado actualizar las sugerencias para el nacimiento folclórico, para hacer espacio a las nuevas que este año han hecho historia.
De nuevo, para bien o para mal. Este año en el nacimiento folclórico el portal de Belén ha sido pintado en tonos de celeste-aqua, y el Alcalde de San Salvador se está atribuyendo todo, desde la paja del establo hasta la estrella en la punta, como parte de su proyecto “Obra X Día”.
Dicen que intentó rescatar a la mula y al buey para darlos en adopción como mascotas, pero no se dejaron. 

El nacimiento incluye este año enormes pasos a desnivel que a distancia, cualquiera confundiría con montañas rusas de la feria de Don Rúa, y que contribuyen a que pastores, ovejas y reyes magos lleguen al mismo tráfico de antes, solo que más rápido. También tendría merecida su figurita el presidente del Tribunal Supremo Electoral, Julio Olivo, quien se tardaría meses en anunciar el resultado de cuántas campanas resultan si se pone “campana sobre campana”, incluso después de varios recuentos y serias dudas de su capacidad. 

Junto con el grupo de pastorcitos y ovejitas iría el expresidente Francisco Flores, llevándole al niño en ofrenda un saquito (la cantidad: indeterminada, no se sabe cuánto le quedará al niño Dios, cuánto al partido ARENA y cuánto desaparecerá de manera misteriosa) lleno de dólares provenientes de Taiwán. La figurita de Reynaldo Vásquez, expresidente de la FESFUT y buscado por la justicia aparecería, corriendo en dirección opuesta, aprovechando para huir la conmoción de todos los que se dirigen hacia el portal.

Justo en medio del espejo con piedritas y papel celofán que hace las veces de apacible lago en el paisaje del nacimiento, aparece entre flotadores el exfiscal Luis Martínez, indiferente al nacimiento del Hijo de Dios o la inseguridad, más preocupado por “recargarse” (o reelegirse). 

Dicen los rumores que a pesar de sus intenciones de enviar a algún representante a saludar al recién nacido, el centro de troles estaba ocupadísimo tuiteando: el rey Herodes los acaba de contratar y dicen que ha pedido más de mil cuentas falsas. 

Este año los reyes magos llegan al portal de Belén con las manos vacías. Pasaron por un punto de asalto y por quitarles los celulares los dejaron hasta sin mirra. Cuando intentaron pedir explicaciones más adelante en el camino, la figurita de un señor llamado Benito Lara les dijo que eso de la inseguridad era pura percepción, muy a pesar de que llegaron a pie porque les robaron hasta los camellos.

El presidente de la república, Salvador Sánchez Cerén merecería, sin duda, una figurita en el nacimiento folclórico salvadoreño, pero cualquiera buscándola se llevaría una gran decepción. Anda en Cuba, dicen.

*Lic. en Derecho de ESEN con maestría en Políticas Públicas de Georgetown University. Columnista de El Diario de Hoy.
@crislopezg