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Nacimiento folclórico

Es común en el marco de estas fechas, para conmemorar la verdadera razón de ser de la Navidad, decorar las casas y comercios con nacimientos, para representar el nacimiento del Niño Jesús en un humilde portal y las subsecuentes visitas de pastores y reyes magos. Inevitablemente en el país la tradición se ha tropicalizado y hay nacimientos en muchos hogares salvadoreños que incluyen, además de las figuritas de rigor, estatuillas de barro que representan la coyuntura nacional con el folclor propio de nuestra tierra. Esta columna se presenta a manera de guía para los personajes, objetos o figuras que se han ganado a pulso su lugar en una versión folclórica del nacimiento de este año.

Detrás de los Reyes Magos que van a ver al Niño Dios merece ir el generosísimo empresario don Nicolás Salume, cargado con tres millones de dólares para dar en préstamo a la Sagrada Familia. Es previsible que una vez comprobada la verdadera identidad del niño como hijo de Dios, el préstamo se convierta en donación. No muy lejos vendría la enorme caravana presidencial con motos, camionetas blindadas, luces y estridencia incluidas, y como toque de autenticidad será necesario que ponga en peligro de fatal atropello a las figuritas de los pastorcitos. También merece ser parte de la infraestructura del nacimiento, entre los caminitos de aserrín, el semáforo presidencial, una evidencia más de que aquello de la igualdad ante la ley se aplica de diferente manera cuando un ciudadano se vuelve presidente.

No podría faltar, al lado del papel aluminio simulando un ondulante río, una réplica del redondel de las Naciones Unidas con su tráfico diario de viernes de pago y su caos vehicular causado por el cierre simultáneo de todas las vías alternas que bien podría bautizarse como el "aMOPcalipsis". Entre el tráfico sería necesario incluir los buses con más pasajeros que capacidad instalada, los policías dando vía (tanto en el sentido literal como en el figurado), los vendedores ambulantes aprovechando la trabazón para hacer su agosto, la familia de Pablo Díaz y por supuesto, los infaltables rateros que a mano armada se hacen de los últimos modelos en tecnología celular a costillas del desesperado conductor.

Ganadísimo puesto en el nacimiento folclórico tendría que tener la Selecta Playera, que con todo orgullo podrían ir hacia el portal a presentarle al Niño las medallas que tan buena representación del país en arenas extranjeras les han hecho merecer. Ausente estaría la Selecta amañadora, pues su corrupción hasta a la categoría de figuritas de barro les impediría clasificar. Tampoco podrían representarse a los asesores de la Asamblea, meramente por desconocimiento de sus identidades, debido al férreo compromiso del presidente legislativo con el secretismo y la falta de transparencia.

Una figurita del expresidente Saca estaría muy cerca de la Sagrada Familia, pero no necesariamente visitando al recién nacido, sino convocando a una conferencia de prensa para inaugurar el portal de Belén como Casa Unidad. El candidato Quijano podría ir en uno de los caminos subido en el prometido pero inexistente Metrobús, mientras el vicepresidente Sánchez Cerén podría aparecer organizando un AlbaTorneo de fútbol entre los pastores. Brillaría por su ausencia el presidente Funes, cuya figurita no aparecería en el nacimiento, pues seguramente hasta a visitar al Niño Dios llegaría tarde. ¡Feliz Navidad a todos!

*Lic. en Derecho.

Columnista de El Diario de Hoy.

@crislopezg