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¡Muchas gracias, El Salvador!

Ha sido un verdadero honor para mí representar a México en este país durante los últimos tres años. Con El Salvador tenemos historia y cultura entrelazadas, así como una serie de afinidades y coincidencias que nos unen de manera muy especial.

Llegué con la siempre encomienda de tejer una relación a la altura de nuestra identidad latinoamericana y nuestra pertenencia mesoamericana. Llegué con el objetivo de profundizar nuestro acercamiento y trabajo bilateral, que nos permitieran abrir nuevas perspectivas promisorias y oportunidades de colaboración en beneficio de nuestras sociedades.

Los principios y valores que alentaron a México, a finales del siglo pasado, a nunca descansar hasta encontrar una salida negociada al conflicto salvadoreño, siguen hoy vigentes. Así lo demuestran las múltiples visitas recíprocas de alto nivel, el volumen de nuestro comercio e inversiones y los estrechos vínculos de cooperación que hemos sostenido a lo largo de los años.

Tan solo en el año 2014, pudimos constatar tres importantes hitos, que marcarán el futuro inmediato de la relación entre México y El Salvador.

Primero, la visita oficial del Presidente Salvador Sánchez Cerén a México -la primera del mandatario al exterior- permitió hacer un relanzamiento de la relación bilateral, impulsando una nueva agenda, basada en la promoción del comercio, las inversiones, la cooperación en seguridad, infraestructura, energía y una visión compartida en los asuntos migratorios.

Segundo, la celebración de la VII Reunión de la Comisión Binacional --que no sesionaba desde 2008-- fue el marco idóneo para renovar los trabajos bilaterales en materia de diálogo político, migratorio, de seguridad, económico-comercial, inversión y turismo, cooperación para el desarrollo y asuntos de género, entre otros.

Tercero, la aprobación del Comité Técnico del Fondo de Infraestructura para Países de Mesoamérica y el Caribe (Acuerdo de Yucatán) de los proyectos, presentados por el gobierno de El Salvador en 2013, para el desarrollo de cuatro importantes obras de infraestructura, fortalecerán la integración y conectividad regional.

Asimismo, se firmaron 6 nuevos instrumentos en materia de seguridad, desarrollo social, academias diplomáticas, banca y regulación, que enriquecerán nuestro ya amplio marco jurídico bilateral.

Se consolidó a la Cámara Salvadoreña Mexicana de Comercio (CASALMEX) como el foro idóneo de diálogo y concertación de la inversión mexicana en El Salvador. Se realizaron casi 40 actividades culturales por año y se fortaleció, de una manera sin precedente, la relación con la Secretaría General del Sistema de la Integración Centroamericana.

Por todo lo anterior, quisiera agradecer al Ministro Hugo Martínez y al equipo que dirige en la cancillería por el apoyo minucioso recibido y la siempre buena disposición, sin las cuales no hubiera sido posible materializar dichos logros.

Por último, pero no menos importante, quisiera reconocer la dedicación de mis compañeros de la embajada de México, cuyos esfuerzos tanto en lo individual como en lo colectivo sin duda quedan plasmados en el trabajo realizado durante mi gestión.

Luego de tres años, me voy de este hermoso país con la plena satisfacción de haber hecho mi mayor esfuerzo por cumplir las metas trazadas. Me voy con el cariño recibido de la gente salvadoreña, su gobierno y sus instituciones.

* Embajador de México en El Salvador.

@embamexesa @rlopezln