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El monstruo criminal escondido

Esta semana, Ricardo Perdomo, ministro de Justicia y Seguridad Pública, reveló escalofriantes cifras sobre la extorsión en El Salvador. Los datos fueron proporcionados durante un acto oficial celebrado en Mariona, irónicamente el mismo presidio utilizado en numerosas ocasiones para reunir a los principales cabecillas pandilleros en el contexto de "la tregua".

Perdomo aseguró, durante su intervención, que las autoridades policiales lograron identificar a un interno que, mientras purgaba una pena en ese mismo recinto, utilizó 4,919 veces su teléfono celular durante un mes, realizando 4,345 llamadas y recibiendo 574. Según Diario El Mundo, el ministro también mencionó el caso de otros dos privados de libertad que utilizaron teléfonos celulares 3,500 y 2,800 veces (no se detalla qué porcentaje fueron llamadas salientes y entrantes). También mencionó que, a nivel nacional, los cuerpos de seguridad han identificado 30,000 líneas de telefonía celular vinculadas al delito de extorsión, incluyendo 3,000 individualizadas durante este año.

Un breve análisis de los datos proveídos por Perdomo devela tímidamente el peligroso y voraz monstruo que se esconde, protege y nutre detrás del espejismo mediático conocido como "la tregua". Considerando el mismo porcentaje mencionado por el ministro sobre el interno que usó su celular 4,919 veces, para estimar la cantidad de llamadas salientes hechas en los dos otros casos mencionadas por el funcionario y calcular un promedio de llamadas realizadas, el resultado sugiere que de cada línea de teléfono celular utilizada por reclusos, en promedio, se realizan 3,303 llamadas mensuales. Aunque Perdomo aseguró que la mayoría de las llamadas se realizaron en el contexto de la comisión de una extorsión, empleando un supuesto conservador en el que únicamente el 25% de estas llamadas están vinculadas a una extorsión, en promedio, de cada una de esas líneas de telefonía se originan 826 llamadas de extorsión al mes. Esto equivale a un promedio de 28 diarias o aproximadamente una cada hora, por cada línea de teléfono celular utilizada por personas que purgan penas.

Sin embargo, es lógico inferir que estos tres ejemplos fueron seleccionados por Perdomo para compartirlos con la prensa debido a que sus particularidades se salen del promedio. En consecuencia, para las 30,000 líneas celulares identificadas por las autoridades y citadas por el ministro, sería moderado considerar que en promedio únicamente se hace el 10% de lo que en promedio se hicieron en los casos citados por Perdomo. Empleando el mismo supuesto en que sólo el 25% de estas llamadas se realiza en el contexto de una extorsión, en promedio se originarían 83 llamadas por línea de telefónica para extorsionar. Tomando en cuenta que cada llamada no equivale a una extorsión y utilizando un cálculo sumamente conservador de que cada extorsión implica, en promedio, 10 llamadas, las 83 llamadas resultarían en la comisión de un aproximado de 8 extorsiones al mes por cada línea de teléfono celular. Esto equivale, considerando las 30,000 líneas mencionadas por el ministro, a 247,746 extorsiones mensuales. En términos monetarios, tomando en cuenta un conservador monto promedio exigido de $100 en cada extorsión, mensualmente las víctimas cancelan, bajo estos supuestos, $24.774.626, lo cual totaliza $297.295.517 al año.

Estos supuestos son bastante moderados y no reflejan el peor escenario posible. Incluso, las 30,000 líneas telefónicas mencionadas por Perdomo (que pueden parecer excesivas para algunos), sugieren que, por ejemplo, sólo la mitad o menos de los 60,000 pandilleros identificados por las autoridades extorsionan.

Los datos además sugieren la existencia de una abrumante cifra negra, ya que las estadísticas oficiales sobre extorsión ni siquiera alcanzan las diez mil anuales. Según reveló el ministro, casi a dos meses para acabar este año, se registran 2,193 denuncias por extorsión (lo que tan sólo representa el 0.89% de las extorsiones mensuales calculadas en el presente ejercicio).

Este es el monstruo invisible, escondido por las autoridades actuales y al que se enfrentará el próximo gobierno.

*Criminólogo

@cponce_sv