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Momento de diálogo

El Gobierno debe ser transparente en la forma en que pretende que el sistema sea sostenible sin que exista la posibilidad de caer en el impago y desechar desde la posibilidad de que estas reformas vean la luz de forma desfinanciada

La semana pasada fue presentado en la Asamblea Legislativa el proyecto de reformas a la Ley del Sistema de Ahorro para Pensiones, con lo cual ya tenemos un poco más de claridad sobre cambio de sistema que ha resonado durante los últimos meses. El problema del pago de las pensiones no es nuevo, y con dichas reformas se pretende lograr la sostenibilidad del sistema previsional; ello, con la coexistencia de un sistema de reparto, basado en el principio de solidaridad intergeneracional, y del sistema de capitalización individual, por el cual se mantiene la posibilidad de ahorro individual de quienes ganen arriba de dos salarios mínimos. Con la presentación del proyecto de reformas del Sistema de Ahorro para Pensiones, ahora es posible que todos los involucrados e interesados en el tema (Gobierno, Asamblea, AFP y ciudadanía) nos sentemos en un diálogo franco sobre las opciones para mantener a flote el pago actual de las pensiones y el sostenimiento del ahorro de las generaciones futuras. 

El llamado del ministro de Hacienda, en cuanto a que espera que su iniciativa de reformas sea apoyada y aprobada, debe tomarse con reserva. En un tema tan sensible y técnico como el de las pensiones, es necesario que se tengan en consideración los distintos puntos de vista de quienes al final verán afectado en alguna medida su ahorro. Hay que tener en cuenta que probablemente para muchos el gobierno no goce de la credibilidad o confianza para que administre todo o parte de sus ahorros, y crea más conveniente mantener su fondo en el sistema de ahorro privado. Por otra parte, el sector privado debe presentar propuestas viables y no solo limitarse a apelar a las emociones argumentando que se trata de “el robo del siglo”; dicho sector puede ejercer un rol importante educando a la población y presentando soluciones concretas a un problema que es de todos. 

También hay que considerar el principio de solidaridad intergeneracional mencionado por el Gobierno, mediante el cual se pretende garantizar una pensión mínima a todos los ciudadanos. Dicho fin es totalmente legítimo, pero el Gobierno debería pensar otras opciones a las que puede acudir antes de establecer que el sistema de reparto será financiado en buena parte por las aportaciones del sistema de ahorro individual. El Gobierno puede echar mano de la reducción obligatoria del gasto de todas las instituciones del Estado, así como la posibilidad de recaudar fondos mediante el cobro de la deuda tributaria pendiente. En todo sentido, el Gobierno debe ser transparente en la forma en que pretende que el sistema sea sostenible sin que exista la posibilidad de caer en el impago y desechar desde la posibilidad de que estas reformas vean la luz de forma desfinanciada. 

Con las pensiones hacemos referencia al dinero con el cual todos haremos frente a las necesidades básicas de la vejez, con lo cual se pretende garantizar una subsistencia digna al ocurrir la jubilación; lo anterior no puede estar supeditado a la eventual existencia de fondos para pagar o al apelativo “que Dios nos socorra” cuando llegue el tiempo de volverlo efectivo. La Asamblea Legislativa y el Gobierno no pueden seguir aprobando leyes desfinanciadas o que carecen de fondos para su ejecución, como al parecer ha sucedido con las prestaciones a los veteranos de guerra y los bonos a los miembros de la Policía Nacional Civil. 

La participación de los sectores involucrados en las reformas al Sistema de Ahorro para Pensiones no puede limitarse a ser escuetamente escuchados en foros, sino que deben considerarse sus opiniones y observaciones en cada una de las reglas que se incorporen a la ley, ya que estas podrían involucrar afectaciones a los derechos a la pensión por vejez y propiedad de todos los ciudadanos. Le tomamos la palabra a la presidenta de la Asamblea Legislativa, quien el pasado miércoles manifestó que se comprometía a hacer un estudio serio sobre las reformas y convocar a los distintos sectores para que se tenga una discusión amplia sobre la reforma. Este es un tema que nos interesa a todos y es obligación que busquemos informarnos y participar en el diálogo. Hoy es el momento. 

*Columnista de El Diario de Hoy.