Lee la versión Epaper
Suscríbase
Lee la versión Epaper

Mindfulness

Cada vez son más las universidades y centros médicos que han introducido esta filosofía como una forma de ayudar a los pacientes

El afán de alcanzar la riqueza, la felicidad y hasta el amor por la vía más rápida ha sido siempre la fuente de donde brotan los más increíbles charlatanes, proponiendo fórmulas aún más increíbles para alcanzar tales objetivos. Fórmulas, por supuesto, que hay que pagar para conocerlas. Esto no es nuevo. Ya en la Antigüedad había quienes decían saber el secreto para convertir cualquier materia en oro puro. El secreto tenía precio.

Al final los únicos que se forraban de oro eran los vendedores del secreto. En cambio, muchos gastaron todo lo que tenían en la búsqueda incesante de alcanzar la riqueza a través de caminos mágicos. En nuestros días, potenciados por los grandes avances en materia de comunicación e informática, los charlatanes, disfrazados de médicos, científicos, predicadores o gurús de negocios, ofrecen el secreto para triunfar en los negocios, curar adicciones, encontrar el amor de la vida, aliviar el sufrimiento y hasta la vida eterna.

Hace poco fueron lanzados una película y un libro llamados, precisamente, “El secreto”, que se fundamenta en la supuesta existencia de una Ley de la Atracción. De acuerdo con los postulados de dicha ley, todo lo que pasa por nuestra mente produce una onda de energía que viaja por el universo y se materializa en nuestras vidas. Es decir que es uno y sus pensamientos los que atraen las cosas que nos pasan. Si pensamos en cosas desagradables, eso nos pasará. Lo contrario será igual. Pensando en riquezas y lujos los atraeremos de acuerdo a la tal ley.

Y aunque no hay nada científico que valide semejante cosa, millones de gentes siguen buscando a través de esa fórmula o de muchas otras parecidas la solución a sus problemas financieros, pero sobre todo la paz espiritual y el sentido de la vida.

Lo anterior demuestra que el malestar espiritual, la angustia, la ansiedad y el miedo han aumentado. El estrés es el signo de la época. Y aunque muchas soluciones que hoy se plantean son una farsa, la enfermedad sí es una realidad. Tal situación ha motivado que los mejores científicos de occidente, especialmente aquellos que se dedican al estudio del comportamiento humano y el funcionamiento del cerebro, se hayan dedicado, desde hace décadas a buscar las mejores formas de aliviar el estrés y la depresión, más allá de las píldoras.

El doctor Daniel J. Siegel, de la universidad de Harvard y el doctor Jon Kabat Zinn, de la Universidad de Massachusetts, entre otros, han venido desarrollando más que una terapia novedosa con sorprendentes resultados. El nombre con el que se le ha dado a conocer en los Estados Unidos y Europa es “Mindfulness”. 

Cada vez son más las universidades y centros médicos que han introducido esta filosofía como una forma de ayudar a los pacientes, no sólo a reducir el estrés, sino también a encontrarle un verdadero sentido a la vida. Está siendo utilizado por destacados líderes empresariales, atletas, artistas y cualquier persona.

Consiste en aprender a enfocarse profundamente en el momento presente y aceptar la realidad tal como es. No es tan fácil. La mente humana suele estar en el pasado o en el futuro y casi nunca en el aquí y el ahora. Afirman los científicos que vivir atormentados por el pasado y con miedo o expectativas sobre el futuro, es lo que provoca más sufrimiento y una desconexión con el presente, es decir con la vida.

El momento presente es lo único que tenemos. Siempre es ahora. Es la vida. Y hay que vivirla bien despiertos.  O Como decía John Lennon:  La vida eso que está pasando mientras estás planificando el futuro. Feliz año.
 


*Columnista de El Diario de Hoy