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Milagro navideño venezolano. ¿Cómo no creer que existen Dios y Satanás?

Esta Navidad ha mostrado fuerte su existencia con la espectacular derrota de un satánico sistema, el chavismo-comunista. Felicito por su fe al valiente pueblo venezolano

Descartes, famoso filósofo --1600-- decidió olvidarse de antecesores filósofos y empezó sus razonamientos desde cero. Encabeza la Filosofía Racionalista donde prima el uso de la razón: “Pienso, luego (por tanto) existo” (“Cogito ergo sum”). Bajo esta reflexión, concluye, basándose en tres argumentos, que Dios existe: 1- Si somos imperfectos, pero internamente tenemos la idea de la perfección, alguien nos inculcó esa idea; 2- Si mis padres solo me dieron sus atributos, y 3- Si no me pude crear solo por ser imperfecto, ¿entonces quién lo hizo? Solo queda Dios --perfecto--, causante de mi existencia.

Centenares de grandes filósofos de la historia, entre ellos Tomás de Aquino, San Agustín, Einstein, también afirmaron la existencia de Dios.
Indudablemente también encontramos ateos, y ateos “a medias”, entre quienes contaría a Hegel, quien exponiendo que la realidad provenía de la idea, no hacía más que confirmar que Dios existe, pero para él, Naturaleza-Universo-Dios eran equivalentes. 

Posterior, pero asombrosamente, otro famoso filósofo actual, Antony Flew, inglés, uno de los más recalcitrantes ateos mundiales --que debatió por décadas contra pensadores creyentes como C.S. Lewis--, en 2004 sorprendió al mundo cambiando radicalmente su concepto y lanzó su libro “There is God” (“Sí hay Dios”). Sucedió casi plenamente, dice, por las investigaciones científicas del ADN: “Por la complejidad increíble de los mecanismos que son necesarios para generar vida, es indudable la participación de una inteligencia superior en el funcionamiento unitario de elementos extraordinariamente diferentes entre sí. Consecuentemente creo que el universo fue fundado por una inteligencia infinita.
Después de defender el ateísmo por medio siglo cambié, destacando tres dimensiones que apuntan a Dios: 1- La Naturaleza obedece leyes. 2- La existencia de la vida de manera organizada para un propósito. 3- La mera existencia de la Naturaleza”. 

Partiendo de que incontables filósofos son creyentes, (aún uno nuestro, don Dagoberto Gutiérrez a quien oí un día asegurar creer en Dios -espero que no el hegeliano-) y exponen claramente todas estas verdades que les indican sentirse provenir de una Inteligencia superior, éstas, más la Palabra plasmada en la Biblia, más inexplicables milagros comprobados por científicos y médicos, más santos exhumados incorruptos y otra vida después de la muerte experimentada por muchísimos ¿cómo no creer en Dios?

Esta Navidad ha mostrado fuerte su existencia con la espectacular derrota de un satánico sistema, el chavismo-comunista. Felicito por su fe al valiente pueblo venezolano.

Dios siempre triunfa al invocársele, a pesar del olvido universal a sus mandamientos: “No matar”: Un mundo exterminador mediante guerras, mediante hordas islámicas decapitando miles de cristianos denominados --arbitrariamente-- “infieles”, terrorismo, asesinatos pandilleros, abortos, infanticidios, pedofilia que mata en vida niños/niñas violados. -“No fornicar”: Promoviendo el desenfreno sexual con LGBTI, pedofilia, infidelidad, matrimonio gay, inmoralidad… -“No robar”: Corrupción, desfalcos gubernamentales contra sus poblaciones, apadrinamientos estatales a sus ladrones. -“No mentir”: Populismo político, regímenes engañando pueblos, tal como aquí expulsando óptimos sobresalientes insustituibles profesionales POR DECIR LA VERDAD, como el Dr. José Miguel Fortín Magaña y el Dr. Héctor Valencia (indispensable oncólogo del Hospital Rosales) -“Santificar las fiestas”: Pretendiendo erradicar la Navidad patrocinando ateos. -“Amar a Dios”: Dios abandonado; Iglesia infiltrada por “Iscariotes”-pedófilos que la sacuden: “Quien escandalice a estos pequeños que creen en mí, más le valdría ser arrojado al mar con una piedra al cuello”. Mt. 18, 6. 

Todo ratifica la existencia real de Satanás enfrentándose a Dios: Jn 8, 1: “Satanás, padre de los incrédulos”; Apocalipsis 20: “Dragón de 7 cabezas (7 imperios terrenales), y 10 cuernos”, que marcan el final del imperio satánico en la tierra, confirmando así la victoria final de Jesucristo.
 
* Columnista de El Diario de Hoy. Autora del libro “Al filo de mi pluma”.