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México Lindo

En una calle céntrica oímos que una señora gritó “me han robado” y empezó a seguir a un hombre que desapareció entre el gentío... ¡Aquí roban pero no matan!... nos dijeron...

Según cómo me resuelva Aeroméxico un sobrecargo de mi boleto de regreso, para mí injusto, así terminará este viaje, con un buen recuerdo de México y un buen o mal recuerdo de la Línea Aérea...

Pero refiriéndome a México, su gente, la comida, sus atractivos turísticos y principalmente los precios de la ropa, los zapatos y la comida en los buenos restaurantes, el buen recuerdo me incita a decirles, que bien vale la pena un fin de semana largo en México...

Profesionalmente fui a Guadalajara a una reunión de trabajo que fue muy bien. Conocía la ciudad por referencias de amigos que estudiaron ahí hace años... Preferí hospedarme en el Centro Histórico en un hotel colonial muy bien conservado, con una excelente atención y muy buena comida. Almorzamos en un excelente restaurante fundado en 1946 en Guadalajara donde se percibe desde la calle la higiene y la utilización de las buenas prácticas alimentarias. El olor que sale del restaurante invita a entrar, pues inteligentemente, la cocina está al lado de la calle y se puede ver a los chef y los ayudantes trabajar con mucha pulcritud, y la comida, además de bien presentada, la sirven rápido, con una buena apariencia y exquisito sabor... Y lo mejor, a la mitad del precio de un plato similar que en San Salvador... Lo mismo, en el excelente buffet en un restaurante chino en la avenida Madero, que va desde el Teatro Bellas Artes hasta el Zócalo. Un menú de 42 cosas a elegir solo cuesta unos siete dólares, cuando aquí vale entre 10 y 14 dólares. Y lo mismo con los precios en el restaurante de Bellas Artes, el gran teatro de la Ciudad de México, que a partir de este mes ya no se llama Distrito Federal...

Y la visita a la Catedral, al Zócalo y los restaurantes que se encuentran en el último piso del hotel al final de la Avenida Madero, impresionante por la vista y la calidad de la comida... Desde ahí vimos la bajada de la Gran Bandera que orgullosamente ondea en el centro de la gran plaza. También visité nuevamente la Basílica de la Virgen de Guadalupe para apreciar la fe de los mexicanos en la Virgen...

Y en las noticias, lo mismo que aquí, corrupción en la política y matanzas en las regiones donde el crimen organizado funciona a sus anchas, que acostumbrados a los que vemos todos los días en El Salvador tristemente no nos impresionaron...

En Guadalajara nos advirtieron no salir con cadenas ni pulseras porque algún listo nos las podía quitar, y evidentemente en una calle céntrica oímos que una señora gritó “me han robado” y empezó a seguir a un hombre que desapareció entre el gentío... ¡Aquí roban pero no matan!... nos dijeron...

Por el efecto de los frentes fríos en Estados Unidos, los cuatro días hubo un clima inestable con diferencias de temperaturas hasta de diez grados entre la mañana y la tarde... Y como a muchos mexicanos a mí también me dio “gripa” que inició con una violenta infección en el aparato respiratorio y me obligó a posponer en un día mi regreso...

Pues sí… Si puede vaya a México, es lindo.

*Ingeniero. 
Columnista de El Diario de Hoy.
www.centrodecalidadyproductividad.com