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Merecemos un gobierno transparente

Mientras, Washington sube el tono por la flagrante corrupción en la región, ante la débil manera como se enfrenta este problema con viejas y profundas raíces. Porque exactamente eso es lo que la población exige: Parejo para todos

Como el ejemplo cunde, podemos entrever una luz de esperanza ante el triunfo de Guatemala y los intentos de Honduras por una CICIH, que El Salvador necesita a gritos. El sábado anterior una marcha ciudadana azul y blanco inició un BASTA YA, que no cesará hasta que logremos una CICIES, que destape esa olla podrida que ha enriquecido a unos pocos, mal usando fondos públicos, y mantenido al pueblo en la pobreza. Una investigación seria, con efectos retroactivos, sin distinción de colores partidarios.

La reacción del FMLN ha dado mucho en qué pensar. Norma Guevara: “No sé por qué la CICIG está de moda hoy. Aquí los Acuerdos de Paz permiten la independencia judicial”. Oradora en la raquítica marcha del Frente: “Yo les aseguro que en 24 horas se derrumba la Sala de lo Constitucional, si el pueblo se une en esta lucha contra ellos”. Norma Guevara: “Hay mentes calenturientas que creen que pueden replicar en El Salvador, cosas que ven en otros países”. Pero Venezuela es faro y modelo de su gobierno, y consideran una CICIES como intromisión extranjera, aunque avalaron la visita de cancilleres de ALBA, para supervisar y apoyar sus políticas.

Medardo González fue contundente: “No se puede acusar al presidente, vicepresidente, ministros y funcionarios públicos de corrupción porque este es un gobierno transparente”. Como si los salvadoreños fuéramos ciegos, sordos, mudos, tontos y desmemoriados para olvidar tantos casos escandalosos ocurridos en estos 6 años: 

Los negocios turbios del potentado exprés, Sigfrido Reyes, y de su socio/asesor Larrazábal, que hoy pretende apropiarse de la Asociación Cafetalera. La presentación de la memoria de labores del Secretario de Transparencia, a puerta cerrada en Capres, defendiendo el secretismo de los viajes de placer y turismo de Funes y acompañantes, que nada tienen qué ver con la seguridad del Estado, y cuya modesta declaración patrimonial da risa, ante sus mansiones y el derroche de lujo en vestuario, vehículos y relojes. La declaración de legalidad de funcionarios de CEL sobre el hoyo de El Chaparral, del regalo de los $108 millones, y de otros $8 por proyectos desechados. Su rechazo a investigar a funcionarios anteriores y al expresidente de la CCR, Rosalío Tóchez, quien a petición de Samour, realizó una auditoría expedita para justificar el millonario pago a Astaldi, porque consideró que “aunque sí se había violado la ley, era más barato pagar la indemnización”.

Mientras, Washington sube el tono por la flagrante corrupción en la región, ante la débil manera como se enfrenta este problema con viejas y profundas raíces. Porque exactamente eso es lo que la población exige: Parejo para todos. Aquí no valen ni 20 años de ARENA ni 6 del Frente. Ya es tiempo de deducir responsabilidades y que el peso de la justicia caiga sobre quienes amparados por sus cargos, han dejado a las mayorías en la pobreza. Se necesita elegir un Fiscal que honre su cargo y esté dispuesto a combatir la corrupción y la impunidad.

El inicio del Fomilenio II, puede verse empañado porque del préstamo de $100 millones del BCIE que debían utilizarse para la contrapartida de $88.2 millones que el Estado debe aportar, ya se gastaron $48 millones, repartidos entre Capres, Hacienda y los bonos para los policías. Oportuna la advertencia del Director Ejecutivo del Fomilenio II: “Si el GOES no aporta los $88 millones, tampoco se tendrían los desembolsos de USA”. ¿Dónde está la transparencia en medio de tanta corrupción? Urge la CICIES, y los que la rechazan es porque tienen la cola pateada.

*Columnista de El Diario de Hoy.