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El mercado negro de dólares en Venezuela

El gobierno de Venezuela anunció la semana pasada una nueva modificación a su complicado sistema de asignación de dólares y sus asociadas tasas de cambio. Bajo el nuevo sistema, el Banco Central venderá dólares a tres diferentes precios. El primero, 6.30 bolívares fuertes por dólar, se aplicará a los importadores de los alimentos básicos, medicinas y los insumos para su producción. El segundo se determinará por subastas para otros sectores, que se consideran no prioritarios. Las pujas comenzarán en 12 bolívares por dólar. El tercer precio será dejado a que lo determine la oferta y la demanda, aunque con un límite de 300 dólares diarios para cada comprador. El nuevo sistema difiere del anterior sólo en la creación del tercer mecanismo, que sustituyó a otros mecanismos más complicados que existían antes.

Hay, por supuesto, otro mercado, el negro, en donde el dólar se vende a 187 bolívares fuertes, o sea 30 veces el tipo de cambio oficial para comida, medicinas y materias primas.

Cualquier persona podría pensar que este sistema asegura que los alimentos y medicamentos se mantendrán baratos en Venezuela, protegiendo así a los más pobres. Pero la verdad es que aunque el gobierno promete vender los dólares a 6.30 bolívares fuertes a estos sectores, los dólares que tiene para cumplir esta promesa son muy pocos y siempre son insuficientes por un gran margen, por lo que las medicinas y los alimentos, en vez de estar baratos, simplemente no están. Igual pasa con la venta de dólares a 12 bolívares fuertes. Nunca alcanzan y sólo algunos afortunados pueden conseguirlos a ese precio.

La falta de dólares para comprar dólares a 6.30 y a 12 bolívares fuertes se combina con la existencia de dólares en el mercado negro a 187 bolívares fuertes por dólar. ¿De dónde vienen esos dólares?

De la misma fuente que vienen todos: de las exportaciones y de los influjos de capital, que son dineros prestados a Venezuela o invertidos en ella. Como en todos los países en los que hay distintas tasas de cambio, la diferencia de precios hace que los dólares se desvíen del mercado oficial al negro. Pero hay algo extraño aquí. En otros países, en los que los dólares entran por muchos canales del sector privado, es difícil trazar quiénes son los que los están desviando al mercado negro. Pero en Venezuela prácticamente todos los dólares entran por el gobierno. El capital privado no sólo no está entrando sino que está saliendo, de modo que el único capital que entra es el que el gobierno mismo está tomando prestado en los mercados internacionales. La inmensa mayoría de los dólares que entran al país llegan como pago por las exportaciones de petróleo…que el gobierno también controla en su totalidad.

Entonces, ¿de dónde salen los dólares del mercado negro? No queda otra explicación que del gobierno mismo. ¿Y cómo llegan al mercado negro? La única manera en la que pueden llegar es que haya personas que compran los dólares al Banco Central a 6.30 y 12.00 y luego los venden a 187.00 bolívares fuertes en el mercado negro, haciendo una ganancia extraordinaria. Las cantidades de dinero que aun a precios bajos entran en Venezuela son tan grandes que no es posible que el Banco Central no se dé cuenta de quiénes son los que se las llevan, especialmente porque, en el sistema de racionamiento, el Banco Central tienen que autorizar la venta de los dólares subsidiados.

Si es cierto que habrá libre oferta y demanda en el tercer mecanismo del nuevo sistema de tasas de cambio podría esperarse que una parte del mercado negro pase a ser oficial. Pero los políticos se han asegurado de que sea sólo una pequeña parte a través del límite de 300 dólares por persona, diariamente. Los grandes compradores seguirán en el mercado negro. El negocio de los que compran barato al Estado y venden caro al pueblo seguirá operando muy rentablemente.

*Máster en Economía,

Northwestern University.

Columnista de El Diario de Hoy.