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El mensaje a García

n un seminario sobre administración de empresas para entender las características profesionales y personales de los gerentes excelentes, revisamos este texto escrito por Herbert Hubbert hace más de cien años, reproducido millones de veces en todos los idiomas y que por si usted no lo conoce, aquí está:

"En todo este asunto de Cuba hay un nombre que sobresale en el horizonte de mi memoria, como el planeta Marte en su perihelio. Cuando se declaró la guerra entre España y los Estados Unidos, a finales del siglo antepasado, era muy necesario comunicarse prontamente con García, el jefe de los insurrectos, que se encontraba en la manigua de Cuba, sin que se supiera su paradero. Era imposible toda comunicación por telégrafo o por correo... El presidente Mac Kiley necesitaba enviarle un mensaje para contar con su cooperación en la guerra contra España. ¿Qué Hacer?"

"Alguien dijo al presidente, si hay una persona que pueda encontrar a García y entregarle el mensaje es Rowan". Se trajo a Rowan y el presidente le entregó una carta para que la entregara a García.

"De cómo fue que Rowan, tomó la carta, la selló en una cartera de hule, se la amarró al pecho, hizo un viaje de cuatro días y desembarcó de noche en las costas de Cuba en un bote sin cubierta; de cómo fue que se internó en las montañas y en tres semanas salió al otro lado de la isla, habiendo atravesado un país hostil y entregado la carta a García, son cosas que no deseo de narrar en detalle. Pero sí quiero que conste que Mac Kinley, presidente de los Estados Unidos, puso una carta en manos de Rowan para que éste la entregara a García. Rowan tomó la carta y no preguntó: ¿Dónde está García?"

Este interesante relato es más largo y lo puede encontrar en Internet Pero aplicándolo a nuestro entorno, es necesario que existan aquí muchos más personas como Rowan, que decidida y responsablemente realicen su cometido y entreguen el mensaje a García.

Porque es con personas decididas a realizar sus responsabilidades, tanto en lo político, en el manejo de la administración pública y en el sector privado, y de la misma forma, por el propio interés personal de cada uno, de sustentar honradamente su buen nombre y apellido, y en lo profesional, realizando a cabalidad el trabajo encargado sin caer en la tentación de sacar ventajas personales, que impulsarán el país hacia adelante.

Señores, tal como vamos, cada uno por su lado, el avance será lento y costará más tiempo y más esfuerzo.

* Ingeniero.

Columnista de El Diario de Hoy.E