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Menos políticos

Salir de las calles asfaltadas o de concreto de nuestro país y entrar en las comunidades que viven en medio del polvo solo puede dar rabia. Hemos perdido miserablemente el tiempo. Pensar que países como Corea, Singapur e Irlanda en pocas décadas cambiaron la historia de su gente. En cincuenta años se convirtieron en países con un alto desarrollo humano.

En 1965 el PIB per cápita de Corea del Sur era apenas de $105, mientras que en el país era de $270. En 2013, casi cincuenta años después, Corea del Sur alcanzó casi $26 mil por habitante, mientras en el país nos debatimos cerca de los $3.8 mil. De tener El Salvador un PIB per cápita tres veces mayor que el de Corea del Sur, ha pasado a tener uno casi siete veces menor.

Da rabia que hayamos perdido el rumbo. Da rabia haber estado condenando a tantos de nuestros compatriotas a una vida poco digna. Da rabia que nos hayamos contentado con desarrollarnos tan poco. Da rabia que continuemos a veces enfrascados en lo que nos divide y permitimos que la gente siga viviendo así. Necesitamos personas que puedan ir más allá de las ideologías para construir soluciones a los problemas de siempre.

Ya no necesitamos más políticos, especialmente los que no llegan a servir. Necesitamos servidores públicos comprometidos con los ciudadanos, en lucha permanente contra los problemas que tenemos: la violencia, el subdesarrollo, la falta de trabajo, la mala calidad educativa, el deteriorado sistema de salud, la corrupción. Esos son nuestros enemigos y es nuestra meta combatirlos a fondo.

Sabemos que la tarea es difícil. No se puede prometer cambiar de la noche a la mañana. Pero sí se puede comenzar a ejercer la tarea del funcionario público desde una óptica diferente. Dos millones y medio de dólares se reventaron los diputados actuales en esta legislatura en viajes y alimentos. Dos millones y medio. Con esos fondos en este momento hubiéramos construido 1,250 casas de "Un Techo para mi País". Estoy seguro que Uds. tendrían muchas más propuestas de lo que hubiéramos podido hacer con esos fondos.

No tiene nombre vivir en un país con tanta gente en pobreza y continuar sin prioridades en el gasto público. Aplaudo la iniciativa del presidente Sánchez Cerén de ahorrar este año al menos $200 millones. Necesitamos muchos más. Le pido que con urgencia los invirtamos en lo que tiene mayor rentabilidad social en el largo plazo, la educación. Abandonemos ya el cortoplacismo y también cambiemos el rumbo para promover la inversión privada y el desarrollo a largo plazo.

Por todo esto muchos en la sociedad hemos venido diciendo que lo que menos necesita este país es otro político más. Y eso es lo que les ofrezco. Ser un político menos. Y por supuesto que no me avergüenza. Me hace sentir orgulloso ser diferente, pensar diferente y actuar diferente. Lo que me avergüenza es no haber dado este paso antes. Lo que me avergüenza es no haber sido capaz de haber hecho más por mis hermanos salvadoreños en 25 años de trabajo profesional, empresarial y de servicio. Lo que me avergüenza es todo lo que hemos dejado de hacer.

No, señores, este país no necesita más políticos, necesita a sus mejores hijos como funcionarios públicos. Necesitamos gente preparada con experiencia profesional y empresarial para administrar lo público. Necesitamos servidores. Estamos hartos de la política de siempre y este año tendremos los ciudadanos nuevamente el poder de decidir sobre el rumbo del país. ¿Queremos continuidad o renovación?

ARENA le ha apostado a renovarse, a incorporar liderazgos nuevos en la gestión pública, a abrir sus puertas a miembros de la sociedad civil que quieran dar este paso al servicio. Así lo di yo. Con consciencia de los retos y con plena confianza que, gracias a la voluntad de mis compatriotas, seremos muchos los nuevos que impulsaremos este cambio en la Asamblea Legislativa.

*Colaborador de El Diario de Hoy.