Lee la versión Epaper
Suscríbase
Lee la versión Epaper

Master Chef y las buenas prácticas

P areciera que este programa internacional de cocina no podría ser materia de referencia en este espacio, sin embargo, me parece que se trata de un reality de cocina que se lleva a cabo en diversos países del mundo con una audiencia de 200 millones de espectadores, nos permite plantear algunos temas que son necesarios impulsar con decisión en nuestra realidad salvadoreña.

He de confesar que la cocina poco o nada ha sido un tema que me interese, sin embargo, hace unos meses, por casualidad, me llamó la atención un programa que transmite los martes por la noche Radio Televisión Española; se trata de la última temporada de Master Chef, ya han habido al menos dos o tres temporadas antes incluida una de niños y que ha conquistado la audiencia de millones de espectadores de más 140 países del mundo. 

¿Qué es lo que me llamó la atención de este programa? Se trata de un programa de competición organizado en tres partes: los competidores elaboran un plato especial, por lo general vinculado a la gastronomía regional de España y supervisada por un chef de prestigio; dos, los competidores se trasladan a un evento especial para elaborar un menú a los comensales que se reúnen para una boda, una reunión de turismo, un cuartel militar como fue la semana pasada; y por último, los competidores que fueron mal calificados tienen que preparar un platillo que les califica para seguir o ser retirados del programa.

Pareciera sencilla la estructura de este reality de competición de jóvenes aspirando a convertirse en chef profesionales, ganar una beca para especializarse y obtener la "fama", sin embargo, posee una gran producción audiovisual, pero sobre todo pone en juego, como lo dicen los creadores de este programa que ya ha desembarcado en Colombia y Argentina con gran éxito, "está en juego la ilusión y la pasión por la cocina".

Y he aquí lo que más me gusta de este programa que intento no perdérmelo todas las semanas: la ilusión y pasión que ponen los jóvenes, y que es exigido por un jurado de chef de renombre internacional, drástico, duro en sus decisiones, pero sobre todo profesional.

Pero la pasión y la ilusión por hacer las cosas bien, con gusto por hacer lo que agrada, también se exige disciplina para administrar los recursos, utilizar el tiempo y especialmente trabajar en equipo.

La disciplina mental para saber de antemano qué se quiere hacer con los ingredientes proporcionados, supone conocimiento, estudio y práctica diaria de cómo se hace uno u otro platillo. Saber administrar el material para cada plato como también calcular con certeza cuando se trata de hacer un platillo para ochenta comensales; incluso, como mantener limpia la cocina y colocar los desechos en los recipientes adecuados para el reciclaje. 

Disciplina para trabajar en equipo bajo el liderazgo de uno u otro de los participantes en el concurso de la mejor cocina; en cada programa sale a relucir la competencia, la calidad humana o cualquiera de las actitudes propias de la condición humana como la envidia o el celo e incluso perder el control e imponerse levantando la voz. 

El trabajo de cocina, de cocina profesional, es una actividad artística, no solo al emplatar y colocar la comida en el plato de cada comensal, sino la mezcla más adecuada que permita llegar al platillo que guste y agrade al paladar.

Se trata de conocer la técnica de la cocina, sí, pero va más allá de esto, se requiere un alto grado de cultura gastronómica, tradición e historia no solo de los pueblos y su cocina sino las nuevas tendencias que conlleva la búsqueda de la buena comida que fortalezca la salud de las personas.

En pocas palabras, me gusta Master Chef porque me entretiene, además porque pone en la pantalla de la televisión lo propio de la sana competencia en la búsqueda de hacer las cosas bien, en este caso la cocina, pero que también puede ser aplicado a la educación, a la compunción o el periodismo o cualquier otra actividad. 

Hacer las cosas con pasión, hacer las cosas con disciplina, hacer las cosas en equipo bajo liderazgo claros y definidos, hacer las cosas bien para satisfacer el gusto de clientes o espectadores cada vez más exigentes que requieren cada vez productos y servicios de calidad. 

* Editor Jefe El Diario de Hoy