Lee la versión Epaper
Suscríbase
Lee la versión Epaper

Más claro, imposible

Por el bien de El Salvador espero que la cúpula de ARENA haya escuchado el llamado fuerte y claro que envió la población este 2 de febrero de 2014, por medio de su abstinencia. El mensaje ha sido claro; están pasados de moda, algo así como tratando de vender "walkmans" en pleno 2014. Las necesidades de la población son mucho más complejas que el simplificado mensaje que únicamente ataca una de las causales del descontento general de la población. Trabajo, educación, salud, medio ambiente, oportunidades para la juventud, incentivos a la inversión, enfoque de país, transparencia, autonomía alimentaria, necesidades de regiones específicas, entre otros, deben también formar parte de la estrategia comunicacional y propuesta electoral del partido ARENA, si en realidad desea llegar nuevamente a la silla presidencial.

Más que oír qué tan malo es el otro, los votantes deseamos conocer la propuesta/oferta puntual que nos sacará de donde estamos, con soluciones reales y ejecutables a problemas específicos; se trata de conocer el terreno, conectarse con la población, de ser ese hombre/mujer qué no son y entender qué necesita para ser feliz y vivir una vida plena. Y no se trata de quién tiene la chequera más grande o el mejor padrino, el FMLN ya comprobó que esa tampoco es la solución, el salvadoreño puede ser pobre, pero con su voto dejó claro que pobreza no equivale a falta de dignidad. Aun con la regaladera de dinero de ALBA y el aparato del Estado a su favor, el FMLN perdió más de 49,000 votos con respecto a la última elección presidencial, ¿se le puede llamar victoria a eso?

Cuando el ausentismo rondó el 48 %, aliarse con el tercer lugar que sacó más o menos 6 % del universo de votos posibles, tampoco es el camino. Es decir por cada persona que votó por el tercer lugar, hay 7 personas que decidieron no votar por nadie, la mayor cantidad de población descontenta con ARENA está entre los ausentes por diferencial de 7 a 1. Ojo que cada voto cuenta, siendo valioso por lo que representa para nuestro sistema democrático, por ende nadie debe quedar excluido de las propuestas, pero recordemos que aquí no estamos hablando de corderos de rebaño, al final del día cada hombre y mujer irá a votar de acuerdo a su conciencia, en pro de las propuestas que más le beneficien y no acorde a la alianza que su cúpula haya decidido firmar.

El votante del 2014 desea ser reconocido como individuo, no encapsulado en un colectivo, tiene problemas reales, variados y complejos que demandan solución. Entender las necesidades y deseos de esta población joven y cambiante es el único reto que debe superar cualquier candidato que aspire a ganar. Mientras los dirigentes sigan tratando de pelear la última batalla, continuarán desconectados de la población obteniendo exactamente los mismos resultados.

El terreno es grande y el tiempo corto, ojalá la cúpula de ARENA y su candidato tengan la claridad mental y humildad para leer correctamente los números de esta última gran encuesta nacional, ya que como bien dice un sabio dicho "la estadística es un arma tan poderosa, que incluso puede decir la verdad".

*Colaborador de El Diario de Hoy.