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Luchar por la patria

La política moderna se debe fundamentar en el empoderamiento del individuo para emprender sus sueños. Sólo ellos podrán destruir las barreras impuestas por la política actual. El mundo está cambiando. La tecnología le está otorgando al ser humano horizontes que nunca hubiera imaginado, pero la política y las formas de gobernar se quedan estancadas y nos mantienen anclados a conflictos y divisiones que es urgente superemos.

Entre más grande se vuelve el desfase entre la política y los alcances del potencial humano, más se acelera el éxodo de talento humano de la vida nacional, no sólo a nivel político, sino también productivo, social y cultural. Entre más se pospongan los cambios necesarios, más lograrán arraigarse los parásitos políticos que controlan nuestro aparato estatal.

Si nos preguntamos cómo es posible que hayamos llegado a estos niveles tan bajos y vergonzosos en la conducción de nuestro país, la respuesta necesaria es que nunca nos preocupamos de obligar los cambios necesarios. Dejamos a otros que se involucraran y decidieran por nosotros. Aun lo estamos haciendo, y los resultados son evidentes. Mentalidades del pasado nunca lograrán resolver las necesidades del presente, y mucho menos nos llevarán al futuro.

El Salvador es nuestra cuna, pero el mundo está cada vez más abierto y nos ofrece las oportunidades que nos están siendo robadas en nuestro país. Tenemos dos opciones. La fácil, abandonar la patria a los parásitos que la devoran y buscar nuestros horizontes en otros pueblos. Pero esta opción sólo la tenemos algunos, y no solo abandonamos la patria, sino también a todos a quienes la fortuna les mantiene atados a las consecuencias de las decisiones que toman aquellos que nos gobiernan.

La segunda opción entonces es luchar por la patria. Luchar por que el espíritu humano, su capacidad creativa y su potencial productivo tengan un espacio en la tierra nacional para echar raíces, florecer y traer consigo el futuro. Luchar por derribar las barreras impuestas por el juego político. Contra ese leviatán grotesco que se ha vuelto la política nacional.

Los nuevos líderes serán aquello emprendedores que busquen formas novedosas de enfrentar y solucionar los problemas que estamos heredando, ya no los viejos zorros de la política de Siglo XX. Aquellos que por ansias de poder abracen la mugre, mugre se volverán. La solución no está en volverse parte de su juego, la solución está en cambiar las reglas.

Para construir lo nuevo, hay que destruir lo viejo. Hay que quebrar algunos huevos para cocinar un omelet. La destrucción creativa es la fuerza más poderosa e incidente en el desarrollo del acontecer humano y los emprendedores quienes conducen su sinfonía. Parte fundamental de emprender significa enfrentar los riesgos de un mundo incierto. Enfrentar la posibilidad de perderlo todo. Enfrentar los retos que se nos presentan, asumir las dificultades de forma valiente, pero ante todo mantener la convicción que nos mueve en todo momento.

Es tiempo de luchar por la patria y emprender un futuro diferente para el país.

*Colaborador de El Diario de Hoy.