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Los retos de la derecha

Las pasadas elecciones dejaron muchas enseñanzas para la derecha, no solo para su cúpula sino también para los que dicen sentirse identificados con esta. Ambos debemos entender que los retos no pueden ser superados sin la cohesión de representados y representantes, unos entendiendo e incluyendo el sentir de los representados, otros apoyando más a los representantes.

La cúpula debe entender que la población necesita conocer la visión de país que se tiene en este 2014, y esto es algo mucho más complejo y detallado que repetir insistentemente la ya conocida frase ?creemos en el sistema de libertades?. Si bien es cierto, desafortunadamente, aún tenemos un partido de izquierda que no termina de comprometerse con la libertad de expresión y respeto a la vida o propiedad privada, también tenemos una población que pide a gritos una visión clara de cómo se resolverán los problemas que a diario enfrenta. Los votantes necesitan volver a creer en un proyecto que cumplirá sus expectativas, un plan de nación que transcienda a futuras generaciones, destinado a crear condiciones de vida diametralmente superiores a las actuales, se necesita a nivel de propuesta un salto cuántico.

Para crear este proyecto novedoso, incluyente y relevante, también se necesita una mayor apertura de la dirigencia para escuchar las necesidades y propuestas de los diferentes grupos que representan la vida nacional. Estos necesitan ver entre los dirigentes a personas que encarnen las potenciales soluciones y conozcan las necesidades de los sectores que la derecha aspira representar, el oriente del país siendo un claro ejemplo de lo que no debe volver a suceder.

El partido de derecha debe también comprender, que las elecciones presidenciales se ganan con buenos diputados y alcaldes. Es el trabajo de estos, el que rendirá frutos a la hora de la elección mayor. No se puede esperar ganar la presidencia, si el trabajo legislativo y municipal no está a la altura de las expectativas de la población. Al tener una visión de país, esta debería convertirse en la hoja de ruta de todos los funcionarios electos representantes de la derecha, para que sus acciones y propuestas estén encaminadas a apoyar los objetivos generales del proyecto, sólo así la población podrá ver que en efecto hay un rumbo claro y por consiguiente gozará los frutos del esfuerzo conjunto.

Los representados por otra parte debemos comprender que así como se debe opinar, también se debe apoyar, mucha crítica y poco apoyo son una pésima receta. La primera ronda dio una muestra de la fragilidad de cualquier partido político cuando su base no está comprometida con los resultados. Norman Quijano fue el mismo candidato en la primera y segunda ronda, pero se necesitó obtener pésimos resultados el 2 de febrero para que varios miles de electores decidieran dejar la comodidad de sus hogares y exquisitez de sus críticas, para acompañar al único candidato que representaba la derecha nacional. Los representados necesitamos realizar, que si queremos un mejor país, vamos a tener que ayudar a construirlo y muchas veces eso implica dejar la frescura de nuestras oficinas e involucrarnos en la politica nacional.

Después del 9 de marzo los problemas del país siguen siendo los mismos; inseguridad, baja inversión nacional y extranjera, escasez de empleos, educación deficiente, ineficiente sistema de salud y elevado gasto publico. Trabajemos juntos para llevar en el 2015 una propuesta electoral y equipo de trabajo que ataque pragmáticamente estos problemas básicos, mostrando así una derecha renovada y conectada con la realidad nacional, sólo así podremos decir con holgura: Presente por la Patria.

*Colaborador de El Diario de Hoy