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Los ciudadanos ignoran el resultado electoral

Al contextualizar las jornadas de esta ardua campaña electoral en la cual el partido oficial puso toda la carne al asador, destinando millonarios recursos y todo su ingenio en diferentes frentes: Casa Presidencial, el aparato de gobierno, Albapetróleos que repartió dinero a diestro y siniestro, los partidos del bloque legislativo que conformaron la coalición UNIDAD y el mismo FMLN como estructura partidaria, en la estrategia que denominaron "Todos contra ARENA", que llevó incluso a manosear la institucionalidad pública; podemos afirmar que el resultado ha sido de un fracaso total para la izquierda, sobre todo en su pretensión de legalizar y legitimar la continuación y profundización de los cambios que aspira la dirigencia de izquierda hacia el Socialismo del Siglo XXI.

En esta gesta electoral el partido ARENA demostró a las fuerzas vivas del país ser una oposición fuerte y robusta, que cuenta con una estructura organizativa y un programa capaz de encantar al electorado. Que ARENA es la fuerza política partidaria garante de la constitucionalidad y del sistema democrático y republicano.

Hasta hoy, los ciudadanos ignoran el verdadero resultado electoral en lo cuantitativo. Falta la revisión de los datos de cada acta, el escrutinio final. Sin embargo, el voto ciudadano en esta segunda vuelta ha puesto en "jaque" el manoseo que el FMLN hizo del Tribunal Supremo Electoral, el que se vio imposibilitado de declarar ganador el mismo domingo. El Tribunal se enfrenta esta semana a los ojos del mundo para dar cuentas del escrutinio final. Las fuerzas democráticas, los observadores internacionales y la estructura partidaria de toda oposición deben redoblar esfuerzos y exigir que se garantice el respeto a la voluntad popular expresada en las urnas y que el Tribunal anuncie un resultado definitivo que sea incuestionable.

Pero lo que los ciudadanos no ignoran hoy, luego de esta gesta electoral del domingo, es que en esta segunda vuelta de la elección presidencial ARENA derrotó al Socialismo del Siglo XXI. Sea como sea el resultado del escrutinio final, el que resulte vencedor está obligado a respetar el claro mensaje del electorado: La agenda del próximo gobierno debe ser una agenda de país. Una agenda Nacionalista y Republicana.

Nacionalista en cuanto que es totalmente inaceptable el voltear a ver al sur el faro chamuscado de Venezuela. Mucho menos al Caribe, donde la isla de Cuba es un ejemplo de dictadura comunista. Los problemas los tenemos que resolver entre nosotros. Nos guste o no.

Republicana en cuanto a que las acciones del gobierno deben sujetarse al Estado de Derecho, al imperio de la Ley. Siendo la Constitución el marco del pacto social. Es más, en estas jornadas fuimos testigos del triste irrespeto presidencial a la Constitución, con acciones que tuvieron una contundente respuesta popular de rechazo.

El partido político que logre la lectura correcta de la voluntad del electorado de esta gesta del 2014, sin duda será el depositario de la preferencia electoral para marzo del 2015. Y así, en El Salvador se conformará una Asamblea Legislativa que favorezca la gobernabilidad. Con un partido de oposición fuerte y con militantes insobornables.

Excelente coyuntura. Todo en bien de este noble pueblo, ya cansado de un gobierno que ha demostrado ser incapaz, de no tener respuesta a los problemas cruciales que aquejan al ciudadano, ya cansado de tener a la cabeza a un profesional en noticias tergiversadas.

El próximo gobernante que asumirá el 1 de junio está obligado a resolver graves problemas. El pueblo es sabio, y sabrá escoger. Defendamos su decisión. Todos contra el Socialismo del Siglo XXI, contra el faro chamuscado de Latinoamérica.

* Columnista de El Diario de Hoy.

resmahan@hotmail.com