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Los candidatos y la falta de propuestas claras

Hemos visto cómo los candidatos que aspiran a la presidencia del 2014, han acaparado la atención de las personas por todos los medios a su alcance, sin que arranque oficialmente la campaña. Si este es el escenario previo a los comicios no me gustaría imaginarme cómo será cuando suene la campana, obviamente el TSE está con las manos atadas al respecto, porque ellos mismos están también en campaña electoral.

Lamentablemente así funciona el sistema electoral salvadoreño. Es hora de que las cosas se hagan como lo dice la ley y no como lo quiere imponer un grupo de personas; pero lo que en verdad llama la atención es la sed con la que buscan ese voto indeciso, de los miles de jóvenes que han alcanzado la mayoría edad, y de los miles de ciudadanos que esperaron un cambio de rumbo, pero como toda propuesta electoral todo se quedó nada más en promesas.

De manera que cada ciudadano tiene en sus manos el poder de exigir a los candidatos que sean concretos y que dejen la demagogia al momento de pronunciar un discurso, porque está claro que con discursos baratos plagados de mentiras no comen los mendigos ni las viudas ni los huérfanos que deambulan por las calles de San Salvador, como tampoco cesarán las extorsiones de los pandilleros.

Es más que evidente que el FMLN no ha sido capaz de gobernar con transparencia, como tampoco aplicó la famosa meritocracia de la que tanto habló el presidente Funes o la tan ansiada fábrica de 100,000 empleos; es fácil criticar a los que gobiernan detrás de un escritorio con todos los datos estadísticos, pero otra cosa es administrar la cosa pública. Es fácil tener visión de nación, pero si no se tiene la inteligencia y la actitud correcta para llevar a cabo esa visión, es como darle a un niño de cinco años un billete de cien dólares.

Todo ello nos debe de llevar a reflexionar de cómo se dará el voto, porque si se analiza la estrategia del FMLN, vemos que se está desarrollando sobre lo mismo, con un candidato impuesto que representa históricamente la ortodoxia, pero que no tiene el arrastre que tuvo el presidente Funes. Para compensar este desbalance se nombró a un candidato a la vicepresidencia joven, carismático y creativo, que representa el ala reformada, pero que saben que no le pueden dar mucha pita, porque es capaz de darle vuelta al partido de la noche a la mañana.

Por otra parte el partido ARENA lo que necesita es un buen asesor de imagen, que hable con el candidato presidencial para que hilvane mucho mejor las ideas de lo que pretende hacer con los proyectos sociales. ARENA, no puede pretender ganar las elecciones sólo con "Patria si, comunismo no".

Es necesario que se les exija a los candidatos propuestas que coadyuven a las distintas problemáticas que tienen hundido el país.

*Catedrático de la Universidad Francisco Gavidia

jaimeramirez_ortega@hotmail.com