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Los candidatos

Los cinco candidatos a la Presidencia de la República desfilaron la semana pasada ante ocho expertos nacionales sobre las temáticas de política social, economía, seguridad ciudadana e institucionalidad en los diálogos organizados por FUSADES y FUNDE. Tuve oportunidad de escuchar a cuatro de ellos, aunque me he informado de lo que sucedió en las cinco ocasiones.

En general los candidatos mostraron muy poca habilidad de responder directamente a las preguntas. A veces respondieron con generalidades y otras con tan poca disciplina discursiva que parecían responder a otra pregunta. Los más habilidosos lograron respuestas centradas en la temática e incluyeron planteamientos específicos de sus planes de gobierno. El del FMLN decidió incluso usar la táctica del monólogo para evitar repreguntas de los especialistas. Se acabó el tiempo y hubo que pasar a otra temática.

¿Y en qué creen al final estos candidatos? Con excepción del candidato de la FPS, a todos los demás les faltó pasión. Uno espera que el discurso de los candidatos, aun en medio de este escenario, genere pasión y esperanza en los que lo escuchan. A veces el diálogo pareció demasiado almidonado y los mensajes demasiado enlatados. Se necesita saber qué es lo que cada uno de ellos tiene adentro. ¿Cuál es la fibra de su naturaleza humana?

En el eje de la economía es donde, a mi juicio, todos dejaron mucho qué desear. El Salvador necesita una visión audaz. No podemos seguir como estamos. ¿Cuál es el plan innovador que cambiará el destino del país? Me pareció que en ARENA han hecho un mejor trabajo de diagnóstico. Han identificado ahorros importantes que generarán espacio financiero para actuar. Pero aun les falta visión. No se trata de crear condiciones y dejar que la libre empresa actúe como por arte de magia. Se necesita definir cómo, dónde y por qué vamos a invertir los recursos públicos.

El reto de crear cien mil empleos anuales no es fácil. Si seguimos pensando en lo mismo, al menos uno de los candidatos va a conseguir un trabajo como presidente, pero nosotros vamos a seguir esperando el verdadero cambio. En todas las experiencias de cambio radical de los niveles de desarrollo de un país ha habido intervención estatal en la definición del rumbo económico. Es posible que para nosotros la perspectiva en el futuro inmediato sea tan dramática que debamos combinar estrategias.

Es crucial reactivar la producción agrícola y la agroindustria. Pero para generar muchos empleos será necesario además activar proyectos de infraestructura masivos en el uso de recurso humano. Simultáneamente debemos definir los sectores estratégicos donde nos vamos a insertar en la economía mundial. ¿Será el turismo? ¿Será la tecnología? ¿Serán los servicios? ¿Será la logística? ¿Una combinación? Debemos definirlo y apostarle con todo.

Preocupante es a veces el mensaje enviado por la naturaleza del séquito de los candidatos, especialmente por las dos personas que se sentaron a la diestra y siniestra de ellos en el momento del diálogo. Los candidatos perdieron una oportunidad maravillosa para enviar un mensaje de renovación, participación y apertura a los ciudadanos. El mensaje más común fue de continuidad. Mis mismos asesores de siempre. Los miembros de la estructura partidaria. El candidato a vice. En general, el mensaje fue opaco y gris. Nada alentador para los que esperamos cambios en la forma de hacer política en el país. Los cambios si son verdaderos comienzan dentro de casa.

¡Felicidades, FUSADES y FUNDE! Fue un buen primer ejercicio, tanto para los candidatos, como para los expertos y el moderador. Todavía debemos aprender cómo cuestionar sin tapujos, a contestar lo que se nos pregunta y nada más con el fin de propiciar el diálogo. Estimo que la experiencia ha sido tan valiosa que ojalá pueda repetirse. Después de la primera vuelta, será necesario al menos otro diálogo o un verdadero debate.

*Columnista de El Diario de Hoy.