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Los cambios de Del Bosque y nuestra pobre visión de futuro

La intención no es hacer un análisis del fútbol ni mucho menos entrar a la discusión que tiene de cabeza a muchos españoles, como es que el entrenador del equipo nacional, Vicente Del Bosque ha llamado a la selección de España, —que juega dos partidos, uno amistoso, contra Francia, y otro para la clasificación de la Eurocopa, contra Macedonia—, a ocho jugadores no sólo muy jóvenes sino también adquisiciones nuevas que, luego de alcanzar el campeonato mundial en 2010, en Brasil, tuvo una pobrísima participación en 2014.

Hay que señalar de entrada tres circunstancias: una, pese al batacazo en Brasil, las máximas autoridades del fútbol español, ratifican a Del Bosque al mando de la selección; el continuar en el cargo, significó una muestra de confianza, aprecio, respeto a una autoridad en esta rama, como lo es este exjugador y entrenador, el único que ha ganado la Copa Mundial, en 2010, la Eurocopa, en 2012 y la Liga de Campeones de la UEFA de clubes en 1999-2000 y 2001-2002, con la Selección Nacional de España y con el Real Madrid. También significó, lo que el mismo Del Bosque ha dicho una y otra vez, que reflexionó, pensó detenidamente si no era mejor dejar el cargo para darle paso a otro entrenador que renovara a fondo el equipo de España.

Pese a los problemas y las dificultades, siempre se piensa en el futuro y en procesos de mediano plazo; el éxito es de muchos, el fracaso también lo es. Lo fácil es descargar la ira en una persona, como suele hacerse.

Un segundo punto es que este hombre, de 63 años, no ha perdido la capacidad de renovar, hacer cambios en un equipo y cargar sobre sus hombros el peso de una Selección Nacional que de nuevo comienza un proceso de medio y largo plazo en la búsqueda del triunfo y los campeonatos, que es como se miden los profesionales.

En este contexto, los profesionales como Del Bosque, y otros muchos como lo son Xavi Hernández y Xavi Alonso, saben cuándo retirarse para dar paso a nuevas ideas: "Siempre he sido un hombre de presente, pero hay que tener perspectiva. No vale el partido a partido; es una lista de presentes, pero hay que mirar a dos años vista, El futuro es importante", ha dicho Del Bosque en declaraciones recogidas por la prensa española.

Y tres, más allá de esta labor, que no se sabe qué resultados traerá, lo cierto es que este seleccionador se encuentra con una estructura, un sistema establecido, desde donde se puede trabajar: primero, hay suficiente recurso humano con fundamentos sólidos aprendidos y puestos en marcha desde las canteras; segundo, hay selecciones menores que se ponen a prueba muy pronto, poco después de la adolescencia, en competiciones de alto nivel; tercero, hay una liga profesional muy competitiva y, por si fuera poco, —y lo menciono por último, pero no por ello menos importante—, infraestructura adecuada y, por supuesto, una organización burocrática profesional que está pensando en resultados, no en viajes ni sobresueldos o viáticos.

Todo lo contrario a lo que sucede en nuestro país —y no sólo estoy hablando de nuestro fútbol sino además de nuestra realidad sociopolítica: Qué escándalo se ha armado porque el arzobispo de San Salvador dijo, en un par de ocasiones, que de seguir como estamos y no cambiar de rumbo, nos acercamos a un Estado fallido, un país donde el crimen, las maras, la violencia prima como en el Viejo Oeste, donde las instituciones no funcionan y están a merced de la delincuencia.

Para aspirar al éxito se requiere, además de voluntad, lo cual creo no nos falta, pensar en el futuro del país, como también en el del fútbol, pero a sabiendas de que esto se construye con mucho trabajo y esfuerzo en el presente; pensar en las nuevas generaciones y dedicarle tiempo y recursos para que estas se formen bien; debemos estar conscientes de que las instituciones son clave para que los procesos caminen y que los sistemas funcionen.

Más que estar rasgándose las vestiduras y hacer grandilocuentes declaraciones de que el país está lejos de un Estado fallido, lo que debemos hacer es cerrar filas y, al igual que Del Bosque, innovar con visión de futuro y ponernos a trabajar duro, muy duro, para que nuestra selección, así como otros aspectos de la vida nacional, rompan el círculo vicioso y podamos enrumbarnos al éxito.

* Editor Jefe de El Diario de Hoy.

ricardo.chacon@eldiariodehoy.com