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A los buenos maestros

¿A cuántos de sus maestros recuerda usted? Yo, a muchos. En la escuela primaria tuve excelentes maestros, que nos enseñaron la urbanidad y las buenas costumbres. Había que saludar siempre, ceder el asiento a las personas mayores y si uno caminaba por la acera con una hermana o la mamá, ella debiera ir por el lado de la pared. Además, me enseñaron a leer con la puntuación correcta y las reglas básicas de la aritmética. Me vienen a la mente la maestra Graciela Díaz, Concepción Velasco y Napoleón, Oliva y Oliverio Cortez. De la secundaria recuerdo con cariño a los maestros de matemáticas, geometría y trigonometría, Soto López y Villatoro. La excelente y elegante maestra de biología Ángela Martínez y la de historia y geografía señora Trigueros de Bolaños.

De mis estudios en el ITI, recuerdo a don Salvador Rodríguez y al profesor Sergio Tarquino Barraza. Del primero aprendí la teoría de la mecánica y del segundo la autodisciplina.

Del tiempo de estudios en Alemania durante el curso de alemán, quedaron en mi mente los excelentes maestros Herr Neuman y HerrRatzel, en Konstnaz; de los cursos preparatorios en la escuela de ingenieros, en Kaiserslauter, el director del programa Herr Ukschapowky, Herr Müller y Herr Shrader, y de mis estudios de Ingeniería Mecánica, de quienes más agradezco sus enseñanzas son el Dr. Brettschneider, el Dr. Senkowsky, el Dr. Vasedow y el Dr. Jakobi.

De los estudios de postgrado en Valencia recordaré siempre al profesor Enrique de Miguel y de la práctica de la consultoría en la implantación de sistemas de mejora de la calidad y rentabilidad, al maestro japonés Masaaky Imai.

Pero mis mejores maestros fueron mi madre y mi padre, con su visión diferente de la vida, mi padre resolviendo las cosas del corto plazo y mi madre por proyectar su visión y su trabajo en el largo plazo.

Si usted recorre mentalmente su camino del aprendizaje, volverá con la imaginación a las escuelas, colegios, los institutos y la universidad, irán apareciendo en su mente sus maestros y maestras, los momentos importantes en su vida de estudiante y los compañeros y compañeras que fueron parte de su vida estudiantil.

Pues en esta semana que celebramos el Día del Maestro, creo que nos gustaría más, escuchar sobre los avances en la educación, el apoyo y el cumplimiento de los convenios del MINED con los maestros, que ver a los maestros en la calle protestando por los incumplimientos del gobierno.

*Ingeniero.

Columnista de El Diario de Hoy.

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