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Los archivos perdidos del conflicto

Se estrenó en cines el lunes de esta semana, la primera de tres partes, de la película "Los archivos perdidos del conflicto". Un documental en el que intervienen 52 protagonistas de la guerra entre exguerrilleros, militares, expresidentes, sacerdotes, exfuncionarios y negociadores de la paz.

Ricardo Simán, tuvo la idea de comenzar a grabar todos los noticiarios de televisión desde 1979 hasta el final de la guerra. Pero entonces nadie sabía que la guerra se iba a prolongar por más de una década. Don Ricardo terminó grabando miles de horas de noticias, desde el principio hasta el final de uno de los más sangrientos conflictos que hayan ocurrido en el continente.

Casi dos décadas después de firmada la paz, don Ricardo se preguntaba qué hacer con todo ese material. Lo primero fue la titánica tarea de convertir las miles de cintas en archivos digitales, antes de que se dañaran. Luego tuvo la excelente idea de producir una película como una forma de contribuir a la memoria histórica.

No era sencillo. No es nada fácil sintetizar en pocas horas, 12 años de noticiarios y contar una historia coherente, creíble y además entretenida, sobre una guerra. Gerardo Muyshondt, quien ya había tenido éxito produciendo y dirigiendo una película documental sobre la participación de nuestra selección de fútbol en el mundial de España 82, asumió el reto.

A Gerardo se sumó el talentoso joven Sergio Rodríguez Ávila, como productor asociado. Y así se fue formando un equipo de primerísimo nivel. Gerardo y su equipo combinaron fragmentos de los noticiarios con entrevistas con personas que de una u otra forma participaron en la guerra.

Fueron entrevistadas 52 personas. Cada quien expresó su punto de vista. Pero aquella solución creativa generó otro gran problema de producción. Repito ¿cómo hacer coherente, creíble y entretenida una película basada en fragmentos de noticiarios viejos y 52 entrevistas?

Cuando me entrevistaron y me contaron detalles del proyecto, pensé que el resultado iba a ser útil, sobre todo para las nuevas y futuras generaciones, pero muy aburrido. Pero el lunes el equipo comandado por Gerardo nos sorprendió con un documental muy bien elaborado, totalmente coherente, a pesar de la diversidad de opiniones, algunas hasta encontradas. Pero además lograron lo más difícil: hacer entretenida la película.

El trabajo de edición fue clave. Dejaron que 52 personas cuyos puntos de vista, gestos, timbres de voz y estilos tan diferentes contaran una misma historia. Algunos como el negociador de la paz David Escobar Galindo, por ejemplo, tomaron distancia de los hechos y emitieron puntos de vista muy equilibrados.

Otros aportaron datos y detalles hasta ahora desconocidos. Hubo algunos apasionados que, aunque la guerra terminó, siguen viendo en el adversario al enemigo. Tampoco faltó quienes con un lenguaje pintoresco le pusieran salsa al asunto. Una especie de contrapunto que arranco risas de la audiencia. Todo mezclado con imágenes originales de los noticieros de la época.

Cuando vi las noticias de los enfrentamientos en el centro de San Salvador entre las milicias guerrilleras y el Ejército, narradas en el propio lugar de los hechos por el célebre periodista don Guillermo de León, volví a sentir la angustia que aquellos dramáticos hechos me produjeron hace más de tres décadas.

Es importante y hasta asombroso destacar que después de oír tantas opiniones sobre una misma historia, uno encuentra más coincidencias que diferencias, cuando se habla de las causas del conflicto. Al final de todas maneras, cada espectador llegará a sus propias conclusiones.

A mi juicio este es uno de los trabajos más equilibrados sobre la guerra, incluyendo libros, documentos y materiales audiovisuales. Hay que recordar que las personas aprendemos más viendo que leyendo, aunque se trate de entrevistas.

Felicitaciones a don Ricardo Simán, productor ejecutivo del film, por esta valiosa iniciativa. Un reconocimiento especial me parece merece Gerardo Muyshondt y todo el equipo que lo hizo posible. El producto es realmente de alta calidad. Sin duda, "Los archivos perdidos del conflicto", es uno de los más importantes aportes a la memoria histórica.

* Columnista de El Diario de Hoy. marvingaleasp@hotmail.com