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Logros en la ONU, Corte Suprema de EE. UU. y peligro para nuestra soberanía

La semana pasada, en Ginebra, el Consejo de Derechos Humanos de la ONU aprobó una resolución de "Protección de la Familia", que revierte las pretensiones del lobby LGBTI (lesbianas-homosexuales-bisexuales-transexuales-indefinidos) de reinventar la familia y cuyos activistas organizaron marchas alrededor del mundo, algunas de las cuales eran un ataque abierto contra el cristianismo.

La declaración de DDHH-ONU estableció en el articulo 16, que: "La familia es el elemento natural y fundamental de la sociedad y tiene derecho a la protección de la sociedad y del Estado". Además, la resolución instauró otros objetivos tales como: La familia tiene la responsabilidad primaria de nutrir y proteger a los niños, para el desarrollo completo y armonioso de su personalidad, deben crecer en un ambiente familiar y en una atmósfera de felicidad, amor y entendimiento. Hablar de la familia de una forma positiva ya que todas las resoluciones hasta ahora hablaban de la familia como el centro de los conflictos, de los problemas y de las violaciones de derechos humanos.

Los principales países opuestos a la resolución de la protección de la familia eran: Unión Europea, Uruguay, Argentina, México, Brasil, Estados Unidos, Australia y Nueva Zelanda. Esta oposición a la resolución se centraba en que: No se deben considerar los derechos de la familia sino de los «miembros de la familia». Además no se debe proteger a la familia, sino a la sociedad de la familia que según ellos es donde se producen muchas de las violaciones de los derechos humanos. Pretendían dar reconocimiento a la existencia de «distintos tipos de familias» incluso con la propuesta de una enmienda al texto de incluir uniones homosexuales, que fue derrotada.

A pesar de la fuerte presión de países europeos y EE.UU. hubo 26 votos a favor, 14 en contra y 6 abstenciones. Al fin se reconoce que la familia es la garantía de paz, estabilidad, seguridad, unión y desarrollo. Sin embargo, aunque existen otros documentos de la ONU que también piden se evalúe el impacto de las políticas sobre la familia, la ONU parece ignorar estos mandatos. La familia es clave para alcanzar la paz, la prosperidad y el desarrollo.

Por otro lado, afortunadamente la Corte Suprema de Estados Unidos resolvió ayer que la objeción de conciencia debe de primar sobre las imposiciones del gobierno. De esta forma solventó el conflicto planteado por una empresa propiedad de cristianos al polémico Obamacare. En el que el seguro sanitario que incluía anticonceptivos, esterilizaciones y anticonceptivos abortivos violentaba su conciencia. La Corte Suprema protegió su derecho a objeción de conciencia.

Ahora falta que resuelva el caso de EWTN, la televisión religiosa más importante del mundo fundada por la Madre Angélica. Podrían incurrir en una multa de 35 mil dólares diarios por oponerse también al Obamacare.

Mientras estas buenas noticias nos vienen de afuera, acá el PDDH y organismos internacionales están presionando para que nuestro país acepte el Estatuto de Roma, lo cual significaría entregarle nuestra soberanía a la Corte Penal Internacional, a la cual le daríamos derecho de decidir sobre nuestra legislación. Esperamos que nuestros legisladores defiendan la soberanía nacional y que aunque sabemos que la ingerencia internacional es muy fuerte, no permitan semejante atropello. La abrumadora mayoría de los salvadoreños defendemos la vida y la familia y exigimos que respeten nuestros valores, identidad cultural y nuestras leyes ante estas amenazas.

*Columnista de El Diario de Hoy.