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La lógica y el Dr. Carson

A dos años y medio para la próxima elección —y esto hay que decirlo para todos los servidores públicos y para quienes no somos servidores públicos— hay que pensar más en el país que queremos y aportar para poder salir de la crisis

Un 85 % de salvadoreños piensa que la situación general del país está mal o muy mal, según la última encuesta la de LPG Datos publicada a principios de mes, predominando en nuestro país la inseguridad, la falta de oportunidades laborales, el encarecimiento de la vida y un largo etcétera. En el contexto internacional, Cuba restableció relaciones diplomáticas con los Estados Unidos, bajaron los precios de los commodities y se les desvaneció la política de los petrodólares que daba sustento al “modelo” (chavismo) que estaba llamado a reivindicar, por estas latitudes, el desplome hace veinticinco años del “Socialismo Real”.   

Durante el debate por la nominación presidencial republicana de la semana pasada me llamó la atención una aseveración del Dr. Ben Carson, médico de profesión y el más inusual de los precandidatos del “GOP”, quien al referirse al expresidente Reagan —el debate se realizó en la biblioteca presidencial Ronald Reagan, en Los Ángeles— dijo que él era del ala liberal del Partido Demócrata cuando Reagan se lanzó en 1980, pero que a él le parecieron siempre “muy lógicas” las posiciones del entonces candidato republicano. Conecté de inmediato, ya que de esto es de lo que adolecemos los salvadoreños: de la falta de acciones y posiciones lógicas para afrontar los problemas que vivimos.

Porque puede uno entender, por ejemplo, que salgan críticas de “el partido” contra quien votó en la OEA porque se involucrara esa organización en el asunto fronterizo Venezuela-Colombia, manejo con el Sur digamos, pero no así de Casa Presidencial, donde saben que el diplomático de carrera difícilmente habría votado en esa forma si no le hubieran indicado hacerlo.

 El voto, además, era buena señal, prueba de un manejo pragmático de nuestras relaciones internacionales. Pero hay cosas todavía más inverosímiles, si es de lógica política de lo que hablamos, de esa a la cual se refirió el Dr. Carson la semana pasada.

A ese respecto, tocar el tema pensiones a la espera de los resultados de un último estudio y, peor aún, sin tener un mecanismo de discusión que tome en cuenta a los actores en el tema, llámense las AFP, cotizantes, gobierno y centros de pensamiento. Pero no terminó allí la cosa, ya que el gobierno presentó la semana pasada ante la Asamblea el proyecto de “contribución especial” para la seguridad pública. Se trata de un nuevo impuesto que a todos nos afectará, porque si algo tenemos los salvadoreños, producto de la reforma de las telecomunicaciones, son teléfonos celulares. Prepago, pospago, telefonía fija y cable.

Pocos dudarán de lo mal que andan las finanzas del país y de que hay que tomar decisiones difíciles. ¿Por qué entonces no se pone en vigencia una ley de responsabilidad fiscal que denote un esfuerzo por controlar el gasto?; ¿por qué no se convoca a un congreso representativo para discutir opciones existentes en el tema pensiones? Poco se dice de los componentes del plan “El Salvador seguro” y de las partes que con el nuevo impuesto se busca financiar. ¿Qué de un ente independiente que monitoree el uso de recursos en seguridad?, quizá de la forma en que lo hizo Colombia.

A dos años y medio para la próxima elección —y esto hay que decirlo para todos los servidores públicos y para quienes no somos servidores públicos— hay que pensar más en el país que queremos y aportar para poder salir de la generalizada crisis en que nos encontramos so pena de que llegue a cundir la desesperanza, que solo agravaría nuestra actual situación. Lógica y un mayor grado de compromiso con el azul y blanco es lo que El Salvador nos demanda. 

*Director Editorial de El Diario de Hoy.