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Un líder que genera más preguntas que respuestas

Es lo más que común que a diario nos encontremos con diferentes ciudadanos diciendo que no quieren a políticos que sean "más de lo mismo". Soy uno de ellos.

Sin embargo debemos tener mucho cuidado en los pasos y decisiones que tomamos. No todo lo que brilla es oro, especialmente cuando pueda ser también dinamita. Uno debe estar dispuesto a correr ciertos riesgos, pero riesgos calculados.

Hablando de riesgos calculados, renovaciones y el futuro de nuestro país, durante los últimos años han surgido diversos liderazgos juveniles, pero sin lugar a duda resalta el del joven candidato a alcalde Nayib Bukele. Un alcalde de un partido radical de izquierda, que se vende como una persona con ideales económicos de derecha y que en su vida profesional tiene como cliente a la petrolera que mantiene a su mismo partido. No lo conozco de manera personal, pero sí desde hace años.

Son varias las veces que me han preguntado qué opino sobre este joven alcalde. Al principio, a pesar de que por el momento no se tengan acciones concretas para juzgar su trabajo (lamentable al llevar años como alcalde), mi respuesta era: no lo conozco lo suficiente. Hoy, mi respuesta es: es una persona en la que desconfío, pues me genera más preguntas que respuestas.

Esto no se trata sobre que "todo cambio inquieta, pero siempre es bueno". Esto es diferente. Esto es sobre claras incongruencias entre lo que dice y lo que hace.

Si uno analiza los discursos o lee sus redes sociales, es difícil estar en desacuerdo. Todo da sentido. Miremos un ejemplo: Bukele posteó "Lo que los operadores de la campaña sucia no han entendido, es que la gente ya está cansada de eso. Entre más sucio ataquen, más caerán". Da completo sentido, muy loable y romántico. ¿Por qué entonces he sido víctima, y muchas otras personas que conozco también, de blogs difamatorios, pervertidos y asquerosos, entre ellos cuentas de Twitter y Facebook, todos ligados a Bukele?

Debo admitir que durante mi juventud he cometido varios errores pero espero haber aprendido lo suficiente de ellos. Algunos han sido relacionados, por ejemplo, a haber ido a discotecas cuando era adolescente. ¿Dónde íbamos? A la discoteca CODE, en la Zona Rosa. Con mucha propiedad puedo decir que más de la mitad de los que atendíamos éramos menores de edad, y los organizadores, así como el dueño, estaban más que conscientes de esto.

El dueño podrá decir que "ignoraba que eso sucedía", aunque varios conocidos míos que también eran menores de edad formaban parte de un grupo de organizadores de eventos, que recibían entradas y tragos (del licor que quisieran) gratis; que se llamaban "los best friends (mejores amigos)". Entonces, cuando veo hoy que el candidato a alcalde Bukele (el dueño o quien lo manejaba) pone posts en Facebook como "es hora de cambiar nuestro país, desde su corazón", me genera más preguntas que respuestas. ¿Soy el único?

Nos genera preguntas, Lic. Bukele, cuando usted acusa a otros de faltarle el respeto cuando lo llaman "jovencito", pero ataca a nuestros mayores con compañas difamatorias. Sólo preguntas nos nacen, Lic. Bukele, por el hecho que usted y su partido hagan negocios con una petrolera que funciona con fondos de otro país gobernado por líderes con una adicción asquerosa al poder totalitario. Tantas preguntas y pocas respuestas lo rodean, Lic. Bukele.

Las nuevas generaciones, aquellas que queremos un mejor país, lo vamos a tomar, sin populismo, con congruencia y valores firmes. Una persona que ofrece más preguntas que respuestas, sólo puede liderarnos a lo contrario.

*Lic. en Economía. Columnista de El Diario de Hoy.

@SergioTotoR