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Las buenas obras de la Iglesia Católica

Todos los laicos comprometidos con la Iglesia reconocemos con grandísimo cariño las figuras sacerdotales que están dejando una huella indeleble en nuestra existencia, porque han sabido ser “buen pastor”.

Muy frecuentemente escucho a personas que mantienen una constante crítica destructiva sobre la Iglesia Católica. Suelen resaltar solo cosas negativas, la mayoría de las veces terminan creando una leyenda negra muy alejada de la realidad, que a su vez es transmitida a otras personas, las cuales en una especie de círculo vicioso comienzan a hacer lo mismo. Es por eso que he querido escribir este artículo donde pretendo resaltar todas aquellas cosas buenas que la Iglesia ha hecho por la humanidad.
 
 Si tiene duda sobre las buenas obras de la Iglesia, le invito a que tome un tiempo a revisar estas líneas, investigar si lo que aquí dice es cierto y luego preguntarse sinceramente si la imagen que tiene de la Iglesia corresponde a la realidad. Y si usted es un católico que tiene que enfrentarse frecuentemente a la crítica de sus amigos y conocidos anticatólicos, también le invito a leerlas, podrá así ayudarlos a tener una perspectiva más clara y ayudarles a salir de su error.

 He tomado de la Agenzia Fides y otras fuentes responsables como Catholic.net, datos tomados del «Anuario Estadístico de la Iglesia», algunas estadísticas escogidas para ofrecer un cuadro panorámico de la Iglesia misionera en el mundo, sus estructuras pastorales, las actividades en el campo sanitario, asistencial y educativo. En el periodo que va de 2005 a 2013, los bautizados pasaron de casi 1.15 millones a 1.254 millones, con un crecimiento absoluto de 139 millones de fieles. El número aumenta sobre todo en África, en América y en Asia. Son algunos de los datos 2013 del Annuarium Statisticum Ecclesiae publicado oficialmente en Anuario Pontificio de 2015.
   
 El número de los Obispos en el mundo ha aumentado, alcanzando los 5,132. El número total de los sacerdotes fue en 2013 de 415,348. El número de Misioneros laicos en el mundo es de 381,722 unidades, con un incremento global de 46,220. Los Catequistas llegan a la cifra de 3,170,643. Los institutos de beneficencia y asistencia administrados en el mundo por la Iglesia comprenden: 7,378 hospitales; 20,088 dispensarios; 721 leproserías; 17,448 casas para ancianos, enfermos crónicos y minusválidos; 11,376 orfanatos; 13,555 jardines de infancia; 35,146 centros de educación... En el campo de la instrucción y la educación la Iglesia administra en el mundo 71,188 escuelas infantiles; 95,246 escuelas primarias con 32,299,669 alumnos. Además 2,381,337 alumnos de las escuelas superiores y 3,103,072 estudiantes universitarios. Los institutos de beneficencia administrados en el mundo por la Iglesia son más de 118,000. 

Todos nosotros, sin lugar a dudas y fuera de las estadísticas, en las más diversas circunstancias de la vida, hemos tenido a nuestro lado a santos sacerdotes que nos han ayudado a mantenernos en pie, a pesar de las dificultades. Y a ellos les debemos la perseverancia en nuestra fe y en nuestra vocación cristiana. Todos los laicos comprometidos con la Iglesia, reconocemos con grandísimo cariño las figuras sacerdotales, que están dejando una huella indeleble en nuestra existencia, porque han sabido ser, “buen pastor”. 

Gracias a Dios, en nuestra Iglesia hay muchos sacerdotes santos, llenos de amor a Dios y a los demás, desgastan su vida en silencio como la vela roja del Santísimo Sacramento que se consume de día y de noche en un continuo acto de amor y de adoración a Jesús Eucaristía. Pero los sacerdotes también necesitan de nuestra oración y de nuestro apoyo, para que el Señor les dé a todos el don de la santidad y de la perseverancia en su vocación.

 
*Colaborador de El Diario de Hoy.