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EL ITI en la lipidia

Pensando organizar una celebración para el 50 aniversario de la graduación de los primeros bachilleres industriales que estudiamos en el Instituto Técnico Industrial, entre 1962 a 1964, fui la semana pasada con uno de mis buenos compañeros que vino de EE.UU. para Navidad, a visitarlo para hablar con el director sobre nuestra intención y ver los lugares donde hace cincuenta años terminábamos el bachillerato industrial, con la cabeza llena de ilusiones para el futuro que entre tanto se convirtió en pasado.

Pues sí señores. No hace falta ir muy lejos para ver el abandono en que el Ministerio de Educación y los responsables de la planificación de la enseñanza técnica media de este gobierno tienen al Instituto Técnico Industrial.. ¡En la verdadera lipidia! Los edificios están en pésimas condiciones, los jardines por igual, el mobiliario es viejo y la maquinaria e incluso las computadoras son obsoletas, pues ninguna soporta, por ejemplo, los programas informáticos CAD-CAM que son básicos en la enseñanza y la aplicación de la informática al diseño y la manufactura.

¿Y cuál ha sido la inversión en la educación media técnica en los últimos cinco años? ¿Y qué le quedará al ITI como buen cambio? Pues por lo que vimos y hablamos con el director:¡nada!

Al ver esto, no se entiende la oferta de una computadora para cada niño, cuando donde de verdad hacen falta hoy, para la enseñanza técnica, no hay. Conversando con el director, quien se alegró mucho de nuestra visita y nos ofreció su colaboración, al preguntarle las razones de la condición en que se encuentra el ITI, su respuesta fue la falta de recursos, pues para todos los materiales y la actualización tecnológica del ITI y atender a los 1500 alumnos en los diferentes turnos, sólo dispone de un presupuesto anual de ochenta y cinco mil dólares.. Mucho menos de lo que cuesta un viaje de los altos funcionarios a Europa o a Disneylandia, cuyo valor también puede expresarse, en camas o medicamentos para los hospitales, pupitres para las escuelas o actualización tecnológica para el ITI.

La preparación técnica a nivel intermedio es clave en los países desarrollados, para conseguir la calidad y la productividad de las industrias, pues de estas escuelas salen graduados los niveles intermedios de supervisión y operativos de las empresas. El valor agregado en términos de productos y servicios que los clientes compran, se crea precisamente, en los dos primeros niveles de las organizaciones, el operativo y el de supervisión, y de ahí, la importancia de los institutos como el ITI.

Si como está el ITI, están otras escuelas nacionales de enseñanza media, se entiende fácilmente el bajo nivel en la PAES.

¡Un gran reto para el próximo gobierno!

*Ingeniero.

Columnista de El Diario de Hoy.

www.pedroroque.net