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ISO 9001: 2015… ¡Ya está aquí!

Quien tiene calidad, tiene productividad y rentabilidad, pues la calidad es la base de los resultados en los procesos, los costos y el cumplimiento de los plazos de entrega

Son varias las razones por las que una empresa decide implantar un sistema de gestión de calidad internacional: Porque un cliente importante le recomienda o impone que lo haga en un plazo determinado. Porque asume que habiéndolo implementado y certificado mantendrá e incrementara sus ventas en el mercado nacional y puede empezar a exportar, pues la certificación es como la visa para ir a Estados Unidos. O bien, en el mejor de los casos, y son los más efectivos en todas sus dimensiones, como el reordenamiento conceptual de la organización, la reducción de costos, mejorar la fluidez de los procesos, cumplir los plazos de entrega y muchas otras ventajas, cuando es el presidente o la Junta directiva quienes deciden implantar el sistema para ser una mejor empresa con características tales como el ISO 9000.

Quien tiene calidad, tiene productividad y rentabilidad, pues la calidad es la base de los resultados en los procesos, los costos y el cumplimiento de los plazos de entrega. Si no se tiene calidad hay que repetir lo que no se hizo bien.

La norma más importante que rige los sistemas de gestión de la calidad en todo el mundo, es la ISO 9001, que existe desde 1987 y que como todo hay que mejorarlo, ha sido revisada por el comité técnico internacional 174 de la ISO, en 1994, en el 2000, en el 2008 y el 2015.

Son muy importantes las innovaciones de la norma y, en mi condición de director de la empresa GCC Internacional que se dedica a implantar estos sistemas de forma consistente desde 1986, estoy bien claro sobre el salto cualitativo que las empresas darán al implantarla, pues conceptualmente va más allá de los defectos, la inspección, el control, el aseguramiento y la gestión de la calidad.

Quiere decir que aplicando esta nueva versión ISO 9001:2015 se debe reorientar la mente y la acción del problema de calidad o desperdicio a preparar la empresa para prevenirlo y no suceda. ¿Se imagina que todo lo que pasa en su empresa se pueda prevenir y no suceda? Los ahorros y la rentabilidad son inimaginables. ¿Y que va a suceder con las empresas ya certificadas con la norma de gestión de la calidad ISO 9001:2008? Fácil: Entre más pronto adapten el sistema al requerimiento de la nueva norma, más pronto se beneficiarán de los resultados.

Será una muy mala señal frente los clientes y el personal dejarlo para dentro de tres años.

¡Manos a la obra!

*Ingeniero. 
Columnista de El Diario de Hoy.
www.centrodecalidadyproductividad.com