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La integración: una prioridad irrenunciable de la política exterior

El sueño de una Centroamérica unida está vigente en la región desde hace varios siglos. Este anhelo inspiró a Francisco Morazán; también fue el motor para la creación de la Organización de Estados Centroamericanos (ODECA), a través de la suscripción de la Carta de San Salvador el 14 de octubre de 1951 y finalmente permitió el 13 de diciembre de 1991 la suscripción del Protocolo de Tegucigalpa, que dio origen a la Secretaría General del Sistema de la Integración Centroamericana (SG-SICA).

El 27 de junio de 2013, tuve el privilegio de ser electo Secretario General del SICA, durante la XLI Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno de las naciones miembros de este organismo. Desde esa fecha hasta hoy, hemos trabajado para fortalecer aún más el proceso de integración, principalmente para que nuestras gestiones se materialicen en bienes público-regionales, y en hechos tangibles de manera que toda la población perciba que la integración puede generar cambios positivos en sus vidas y en las de sus familias.

A veces se tiene la sensación de que hay resultados de la integración que pasan desapercibidos. Sin embargo, si hacemos una breve revisión de varios de los frutos que juntos hemos alcanzado, podremos darnos cuenta que a pesar de que nos falta camino por recorrer, se han dado grandes avances.

Uno de los productos más grandes es el Sistema de Interconexión Eléctrica de los Países de América Central (SIEPAC), que pretende convertirse en uno de los ejes de desarrollo a través de la unión de los sistemas eléctricos del Istmo y con esto reducir los costos de la energía, mejorar la confiabilidad del suministro, generar mayores niveles de competencia en los mercados nacionales y atraer inversión extranjera. Todo esto para contar con una red más segura y de mayor capacidad para consolidar en un futuro cercano el Mercado Eléctrico Regional (MER).

La infraestructura del SIEPAC implica el diseño y la construcción de una línea de transmisión eléctrica de 1,790 kilómetros de longitud que pase por Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua, Costa Rica y Panamá. Al estar la red ya instalada se tendrá una capacidad de transporte de energía de hasta 300 megawatts (MW).

Otro logro significativo del SICA, es la compra de medicamentos a través de la Negociación Conjunta del Consejo de Ministros de Salud de Centroamérica y República Dominicana (COMISCA). Su alcance se traduce en una garantía de calidad y eficiencia en la adquisición de medicamentos. Entre 2010 y 2013 bajo esta estrategia se negociaron precios favorables para 40 medicamentos, obteniendo un precio regional unificado y permitiendo un ahorro de US$ 20 millones de dólares.

Centroamérica es una región única, con una población de 54 millones de habitantes, una zona estratégica para los negocios, somos el tercer socio comercial más grande de Estados Unidos en Latinoamérica. Además, contamos con recursos naturales, centros internacionales de financiamiento, el Canal de Panamá que facilita el comercio y el transporte entre Europa y Asia; tenemos una excelente interconectividad terrestre y marítima con puertos en los océanos Atlántico y Pacífico, así como sistemas de comunicación y eléctrico muy desarrollados.

Todas estas bondades y fortalezas que juntos podemos ofrecer, me confirman la innegable importancia de la integración para nuestras naciones y nuestra gente. Para potenciar su progreso, sin duda considero que la perspectiva integracionista debe de ser una parte medular de la política exterior de los estados centroamericanos.

Todos los países de la región debemos poner nuestra mirada y nuestro esfuerzo en implementar esta visión centroamericana en temas prioritarios como: gestión integral del riesgo y cambio climático, integración económica y social, así como lucha contra la pobreza y la seguridad.

Es necesario seguir creando las condiciones propicias para que el desarrollo empresarial permita dinamizar nuestras economías y generar mayor empleo. Debemos además incrementar las exportaciones regionales, fomentar la inversión y facilitar los pasos fronterizos. En estos aspectos estoy comprometido hasta el último momento de mi gestión al frente de la Secretaría General.

Ahora que el Presidente electo Salvador Sánchez Cerén me ha propuesto que asuma nuevamente el Ministerio de Relaciones Exteriores a partir del 1 de junio de 2014, se conjugan dos cosas muy importantes: su compromiso manifiesto con la integración --como se puede ver en sus primeras acciones de política exterior-- y la experiencia que he acumulado sobre los desafíos y oportunidades que tiene el SICA. Sin lugar a dudas estas nuevas condiciones crean un escenario positivo para que nuestro país pueda brindar un aporte más decidido al proceso de integración.

Por lo anterior, estoy convencido que la integración centroamericana será un tema prioritario en la agenda de El Salvador y en función de ello pondré todo mi empeño, energía y conocimientos. Tengo la firme convicción de que juntos centroamericanos y centroamericanas podemos lograr una significativa mejora en la calidad de vida de nuestros pueblos.

*Secretario General del Sistema de la Integración Centroamericana (SICA).