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La Iglesia es madre, sana con misericordia

Este nuevo Año Jubilar nos ofrecerá la oportunidad de redescubrir y hacer más evidente la misericordia de Dios. Todos estamos necesitados de perdón y misericordia divina. Dios perdona siempre

El Papa Francisco ha promulgado un “Jubileo extraordinario” que tendrá como centro la misericordia de Dios. Dará inicio el 8 de diciembre de 2015 y finalizará el 20 de noviembre de 2016. Cuando el Papa regresaba de Río de Janeiro en julio de 2013, un periodista le hizo una pregunta relacionada con la Iglesia y él le respondió: «Yo creo que este es el tiempo de la misericordia. La Iglesia es madre: debe ir a curar a los heridos, con misericordia. Si el Señor no se cansa de perdonar, nosotros no tenemos otra posibilidad, que es esta: antes que nada curar a los heridos… la Iglesia es mamá, y debe seguir adelante por esta vía de la misericordia”.

Entre las iniciativas tomadas por el Papa para este Año jubilar, se encuentra la de “conceder a todos los sacerdotes, la facultad de absolver del pecado del aborto a quienes lo han practicado y arrepentidos de corazón piden por ello perdón”. En el mundo hay muchas personas que han perdido la conciencia de que abortar es un pecado grave pues se destruye una vida humana. El Concilio Vaticano II nos dice: “Dios, Señor de la vida, ha confiado a los hombres la insigne misión de proteger la vida, que se ha de llevar a cabo de un modo digno del hombre. Por ello, la vida ya concebida ha de ser salvaguardada con extremados cuidados; el aborto y el infanticidio son crímenes abominables” (Const. “Gaudium et Spes”)”. 

Es una lástima que esta facultad dada por el Papa a todos los sacerdotes, haya sido mal interpretada en algunos ambientes, o se le haya querido dar otra interpretación para hacer quedar mal a la Iglesia. En ninguna forma se ha querido minimizar la gravedad de la culpa. Noticias como: “Papa Francisco concede el perdón del pecado del aborto” o “Dice el Vaticano que mujeres que abortaron serán perdonadas por Dios”, o peor aún, “Papa Francisco autoriza a los sacerdotes a perdonar por aborto”, son títulos que confunden, que ponen en duda a las personas, y que incluso, han sido motivo de preocupación en grupos o movimientos de Iglesia.

La absolución del pecado de aborto siempre ha existido, no es algo nuevo. Lo que ahora ha hecho el Papa es extender esa facultad a todos los sacerdotes, ya que en la práctica tradicional, esta facultad está reservada al obispo o a sus delegados. Con esta facultad, se pretende también hacer comprender la gravedad del hecho que se ha consumado al matar a un ser humano en el vientre de su madre, ya que desde el primer instante de su existencia, el ser humano tiene el derecho inviolable a la vida de todo ser inocente e indefenso. El aborto es un pecado muy grave pero siempre ha tenido perdón, siempre y cuando exista un verdadero arrepentimiento y firme propósito de no volverlo a cometer. 

Este nuevo Año Jubilar nos ofrecerá la oportunidad de redescubrir y hacer más evidente la misericordia de Dios Todos estamos necesitados de perdón y misericordia divina. Dios perdona siempre. Seamos también nosotros misericordiosos. 

*Sacerdote salesiano.