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Si no hubo… ¡Demuéstrenlo!

Con los antecedentes denunciados contra el TSE de su partidismo y sesgo político y las continuas faltas de los altos funcionarios del Gobierno, es lógico que si la oposición podría ganar, creamos, que como " la cabra tira para el monte", se dude razonablemente, que el TSE pudo haber sido parte o permitir la tergiversación en los resultados de las elecciones.

Qué estuviera pasando si los resultados fueran al revés y el partido de oposición hubiera ganado por 500 votos. ¿Cuál hubiera sido la reacción del partido de izquierda? ¿Estarían en paz y hubieran aceptado los resultados sin protestar? No lo creo, las demostraciones serían más escandalosas y violentas. Si con el escrutinio de las papeletas hubo variaciones, es lógico que pensemos que todavía puede haber "gato encerrado" en las papeletas.

En un entorno político polarizado y sabiendo que los resultados serían estrechos, lo mejor es explicar muy bien, qué sucedió con los datos. Y si el partido de oposición dice que tiene cien anomalías detectadas, lo mínimo es aclarar una por una.

Ahora el principal problema es que todos desconfiamos de todos y que nadie confía en la institucionalidad. Entonces, por la seguridad del siguiente gobierno, por el prestigio de la institución, por el respeto a los salvadoreños, por la ética profesional, porque por eso cobran y nada mal; porque así le dan legitimidad al nuevo gobierno, por cumplir las leyes cristianas de decir la verdad, por cumplimiento de la ley de transparencia, por el efecto histórico que tendrá en el desarrollo del país cinco años con un gobierno dudoso de haber llegado al poder fraudulentamente, por la firma de acuerdos internacionales y, finalmente, porque las mentiras al final siempre se saben, señores, funcionarios pagados con nuestros impuestos, demuestren técnica y moralmente que no hubo fraude. Si gobernar ya va a ser complicado con la mitad del pueblo en la oposición y las condiciones en que el actual gobierno dejará la situación, los siguientes gobernantes deben asegurarse del apoyo de la mitad de la población.

Me importa quién gobierne y la dirección ideológica de los siguientes años, si continúa como lo que tenemos o si cambia para rescatar y cambiar la situación económica del país y sobre todo la credibilidad. Los que votamos por la derecha tenemos el derecho de pedir transparencia y si la hubo, demuéstrenla, voto por voto.

Gobernar no será fácil, pero quizás sea mejor acercarnos a los modelos libres y modernos, que a los represivos y retrógrados. Si aquí hubiera madurez política, los políticos entenderían, que lo que el pueblo quiere es un gobierno de coalición, que en Alemania ya los hubo y no paró de crecer.

*Ingeniero.

Columnista de El Diario de Hoy.

www.pedroroque.net