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Hoy es cuando...

Hoy es un día único, porque con nuestro voto podemos cambiar el rumbo del país para dirigirlo a un futuro mejor. Es el momento de ver hacia atrás, recordando lo que hemos vivido en estos difíciles años desde que el FMLN llegó al poder, y lo que nos espera si no reaccionamos expresando nuestra voluntad soberana, de que no queremos seguir así.

¿Cómo es el gobierno que tenemos? Mantienen una publicidad mentirosa ofreciendo el buen vivir y trabajar para el pueblo con transparencia, mientras prepotentes funcionarios se han servido de sus cargos para beneficio propio, incumpliendo las leyes y con una indiferencia ofensiva ante los señalamientos de negocios corruptos, que la prensa ha señalado. Y proclaman un apoyo incondicional al gobierno de Venezuela, ante el supuesto golpe de Estado que inventa Maduro, porque es el modelo de gobierno que el FMLN nos quiere recetar.

Este es el momento de cambiar totalmente a los diputados de una Asamblea que han derrochado a manos llenas los escasos recursos públicos, que jamás se han preocupado por asistir a las reuniones de las comisiones y a las plenarias, pero se han dado gusto haciendo turismo lujoso y exigiendo comidas gourmet servidas en el recinto legislativo. Diputados que han sido elegidos para varios períodos, sin que hayan recibido el voto de castigo que han merecido por su mal comportamiento. Hoy está en nuestras manos el sacarlos de la comodidad de la curul, para que vayan a ganarse el sueldo en el mundo laboral, como lo hacemos la mayoría de salvadoreños.

La inmisericorde deforestación de 21,000 metros en el Boquerón, sin que ninguna autoridad le haya puesto paro, evidencian que detrás de este megaproyecto hay funcionarios que creen estar por encima de la ley, y que consideran que el país es su propia finca que pueden administrar a su conveniencia. Tal es el caso de Nayib, con la venta indiscriminada de grandes áreas de terreno en su municipio, cambiando a su capricho, las ordenanzas municipales existentes sobre áreas protegidas, y desalojando a comunidades en condiciones de riesgo. Y ALBA tranquilamente rechazando el silencio electoral con millonarios spots televisivos.

Vivimos una escalada imparable de violencia y de impunidad, que pareciera que las maras le han ganado la batalla al gobierno, dictando leyes en sus territorios, autorizando entradas y salidas de vecinos y proveedores, y exigiendo rentas millonarias a todo negocio honrado. Evidente incapacidad del gobierno, que nos hace reconocer que el Señor Arzobispo tenía razón cuando advirtió que estábamos al borde de ser un Estado fallido. ¿No lo somos?

Y ante tan serios problemas, las ambiguas declaraciones de los funcionarios ofenden a la ciudadanía, como un desprecio a la inteligencia y una demostración de incapacidad. Un año de retraso de la urgente remodelación del aeropuerto, hizo decir al vicepresidente Ortiz: "Estamos preparando todas las condiciones en el transcurso de este año para presentar el modelo de gestión, el modelo de financiamiento y en el más corto plazo comenzar las operaciones". Ante el clamor de inversionistas extranjeros por las extorsiones, Ortiz aseguró: "Tenemos un tema coyuntural que lo estamos enfrentando con otras acciones de fuerza, como la persecución del delito, los golpes a la extorsión, para bajar ese nivel de impacto negativo que tiene esto en la economía". ¿Qué podemos esperar ante estas declaraciones de evidente incapacidad?

Frente la papeleta de votación, recordemos y reflexionemos qué rostros vamos a marcar: funcionarios capaces y honestos, esperanza de un mejor porvenir. ¡Pidamos al Divino Salvador del Mundo que proteja a esta Patria que lleva su nombre!

*Columnista de El Diario de Hoy.