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La hora de la verdad

El "moméntum" político con el que llegamos a la elección definitiva de mañana, domingo 9 de marzo, es inversamente proporcional al que hubo cuando fuimos a las urnas el domingo 2 de febrero. No estoy hablando de números, tampoco de tendencias, ya que siendo respetuosos de la legislación electoral, la última medición que se realizó para El Diario de Hoy se publicó el último día permitido por la ley. Previo al 2 de febrero, el oficialismo realizó durante un año con cinco meses una buena campaña política macro con fortísima inversión publicitaria y 3 campañas a la vez --FMLN, Alba y presidencia, con control de la agenda mediática y facilidad para plantar temas prácticamente a libre disponibilidad.

Creo que ha sido la agenda mediática una de las cosas que más cambió durante las cinco semanas transcurridas desde la elección del 2 de febrero, en especial durante las últimas tres semanas; aunque para ser justos hay que decir que ha habido una mejora integral en la campaña de la oposición. Ha habido más propuesta, acuerdos con sectores estratégicos; más equiparada ha estado la inversión publicitaria. Pero lo que más habría hecho variar el "moméntum" político de cara a la elección de mañana 9 de marzo ha sido la reacción de la gente ante una ecuación política adversa. Lejos de desistir, la gente se preocupó y esto ha dado lugar a un impresionante nivel de voluntariado, no visto en mucho tiempo, que ha trascendido a ARENA.

Venezuela, desde mi punto de vista, ha influido en el sentir ciudadano. ¿Cómo podría haber sido en otra forma, si ese es "el modelo" que el oficialismo nos ha venido proponiendo? Y este tema sí que ha sido fortuito para el contexto político local porque siendo la crisis originada allá, su repercusión acá es por el financiamiento recibido del chavismo con el fin de exportar "la revolución bolivariana". Al entrar en semejante crisis --las protestas y las marchas son un síntoma, teniendo esa nación la inflación más alta del mundo, la crisis es económica--, salir entonces acá con un "socialismo guanaco" o con "modelo propio" equivale a no decir nada, ya que antes dijeron que ese país es "el faro que ilumina América", o que "Venezuela es su modelo".

Es obvio que se queda sin gasolina el carro de la "revolución bolivariana" y que esto repercutirá a lo largo y ancho del Hemisferio. Ojalá dé lugar en el mediano y largo plazo a una Latinoamérica más homogénea, que pueda a través de sus políticas económicas y sociales como las de los países que forman la "Alianza del Pacífico" --Colombia, Perú, Chile y México-- sacar de la pobreza a millones de sus connacionales. El péndulo de la historia nos requiere a todos volvernos más pragmáticos para buscar el crecimiento económico, sin lo cual seguiremos siendo pobres ad infinitum, pero al irse obteniendo dicho crecimiento, que llegue éste allá donde la necesidad se vuelve más grande. Esta debería ser la lección del capítulo del chavismo.

Mañana domingo 9 de marzo, antes de las diez de la noche, según ha reiterado el Tribunal Supremo Electoral, se conocerá cuál de las dos duplas en contienda gobernará nuestro país durante los próximos cinco años. No postulan lo mismo una que la otra. Pero cualquiera que sea el resultado, enorme será el desafío para el próximo gobierno, independientemente quién gane la elección de mañana. Ojalá participemos la mayoría en esta fiesta cívica.

*Director Editorial

de EL DIARIO DE HOY.