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Historia verdadera del Cambio Climático

Me gustaría no tener que seguir escribiendo sobre esto, pero el fraude del Cambio Climático (CC) está tomando proporciones gigantescas y está logrando que muchos de los países en desarrollo caigan en su engaño y se endeuden comprando y montando fuentes caras de energía eólica o solar, mientras se les acusa y se les amenaza de ser enemigos de la ecología y de la humanidad si persisten en usar las fuentes de energía mas baratas: leña, carbón y petróleo. Por eso comienzo hoy su verdadera historia.

1.-Esto es lo que cree el común de la gente.- Que desde el comienzo del Siglo XX la Tierra ha ido calentándose peligrosamente debido al aumento de emisiones de CO2 de origen humano. CO2 industrial (fabricas, medios de locomoción movidos por gasolina o diésel) y también el que producimos al hablar y al respirar los seres humanos que ya somos mas de siete mil millones de habitantes. Si esto sigue así, vendrá la desertización de muchos campos por sequía, el deshielo de los glaciares, el derretimiento de los grandes témpanos de hielo de los polos y el crecimiento desmesurado del nivel de los océanos inundando grandes extensiones de las costas con enorme pérdidas en vidas humanas y en bienes económicos.

No es raro que el común de la gente tenga más o menos esa idea sobre el clima porque por todos los medios de comunicación social se le bombardea casi diariamente con esas ideas catastrofistas. ¿Qué hay de verdad en todo esto? ¿Qué es eso del así llamado, con mayúscula, Cambio Climático?

2.- Lo que no sabemos del clima.-Esto parece ser lo que sucede con los estudios climáticos, en los que confluyen una gran cantidad de saberes y en los que una de las pocas cosas realmente seguras es que es mucho más lo que ignoramos que lo que conocemos con certeza. Pero ha sido objeto y todavía lo sigue siendo un gran fraude al presentarnos como verdades incontrovertibles arriesgadas hipótesis que afirman una situación dramático y una futura catástrofe si no hacemos nada, consiguiendo entre profanos un gran número de fervorosos creyentes y un espectacular éxito mediático, llegando a convertirse la creencia en el calentamiento global en una férrea ortodoxia que descalifica como enemigos jurados de la humanidad a quienes la ponen en duda.

Está montado todo un aparato de presiones para mantener en el ostracismo a los colegas académicos que presentan hechos o interpretaciones contrarias de los mismos datos. En este ambiente superideologizado las dudas han crecido al ritmo de los conocimientos y por el momento ni siquiera podemos estar completamente seguros de que sea un hecho plenamente probado que la tierra se ha calentado a lo largo del último siglo: por un lado se ocultaron e incluso se destruyeron datos que no encajaban en la hipótesis; por otro lado se discuten los complejos modelos matemáticos de los que se trata de obtener una resultante única de innumerables mediciones.

Hasta hace muy poco, lo mejor que podíamos hacer para estimar la temperatura en toda la Tierra era promediar la información recogida de las estaciones en tierra a lo largo y ancho del mundo. Estas mediciones son notoriamente imprecisas ya que la mayoría proviene de países subdesarrollados que no mantienen adecuadamente sus estaciones o sus registros. Además casi todas estas estaciones están ubicadas en tierra, aún cuando las tres cuartas partes del planeta están cubiertas con agua. Hay muy pocas boyas con sensores de temperatura destacadas en el mar como para dar ni siquiera una remota evaluación precisa de la temperatura de la atmósfera en estas vastas áreas. Esto es especialmente significativo en el Hemisferio Sur, que es 90% océano.

Pero al analizar los detalles de la campaña sobre el calentamiento global, quienes lo dicen y cómo lo dicen, el tufillo a estafa bien montada nos alerta.

*Dr. en Medicina.

Columnista de El Diario de Hoy.

luchofcuervo@gmail.com