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Hemos ganado una fuerza renovadora

Es admirable lo que ha pasado en El Salvador estas últimas semanas, hemos visto demostrado el poder de organización y ejecución que tiene la sociedad civil cuando se une bajo un solo propósito, en este caso trabajar juntos para no permitir que unos incapaces nos gobiernen a su antojo, pretendiendo crear una sociedad de mantenidos del Estado, mientras le quitan al individuo su derecho a prosperar por sus propios medios y esfuerzo.

Está demostrado que en El Salvador no estamos dispuestos a permitir que nos quiten nuestro derecho a valernos por nosotros mismos, que no estamos dispuestos a entregar nuestro país. Estamos viendo en estas semanas hacia el 9 de marzo cómo en cada rincón del país están trabajando todo tipo de líderes comprometidos con la patria, apoyando en lo que sea necesario para que la soberanía y democracia de El Salvador salgan ganando en estas elecciones.

Un verdadero líder transmite una visión esperanzadora del futuro, escuchando a todos los que dependen de su trabajo, buscando el mejor consenso para planificar y ejecutar aquello que tenga un impacto positivo en la vida de la mayoría. Todo bajo los principios que hacen grande a cualquier nación: libertad, desarrollo humano y apoyo a la familia como núcleo esencial de la sociedad. Un líder debe reconocer que el dinamismo de la economía nacional depende de la capacidad productiva de sus ciudadanos. Agobiar y atropellar es fácil, pero construir una nación es más difícil, y es lo que ahora esperamos de nuestros líderes a todo nivel.

La fuerza de los salvadoreños viene de su tesón y manera de afrontar las adversidades, porque somos un pueblo al que nos gusta trabajar y que mantenemos siempre una gran fe en el futuro. En este momento histórico necesitamos un liderazgo que nos sepa dirigir para convertirnos en una sociedad próspera, que genere oportunidades para que todo el que se esfuerce salga adelante, propiciando mejores condiciones de vida para sí y los suyos. En definitiva, necesitamos líderes que entiendan que ellos tienen como finalidad producir más y mejores líderes, no más seguidores.

En estas semanas han salido muchos compatriotas, de todas las generaciones, a trabajar de la mano para demostrarle a los políticos de cualquier bando, que somos más los que queremos esforzarnos por un mejor país, viviendo en paz y armonía. Viendo a tanta gente buena trabajando por esta noble causa, muchos estamos convencidos que el futuro de nuestra nación está más brillante que nunca, porque esta fuerza renovadora seguramente continuará transformando al país mucho más allá del próximo 9 de marzo. A todos estos líderes les mando un saludo lleno de profundo agradecimiento por lo que se han fajado en estas últimas semanas, y aprovecho para invitarlos a que nos sigamos entregando en servicio de un mejor El Salvador.

Hay estudios que demuestran que cuando las personas creemos que podemos hacer algo nuestro sistema cerebral se configura para lograrlo, de allí viene la importancia de la educación en positivo. Pues yo digo que es hora que le apostemos al liderazgo en positivo. Así que, ¡ánimo compatriotas! Este es el momento que vamos a demostrar al mundo entero que en El Salvador somos mayoría quienes creemos que el liderazgo del país emana de cada uno de nosotros, de quienes trabajamos de sol a sol para brindarle un mejor futuro a nuestras familias, y que entre todos podemos y debemos sacar adelante a nuestro querido país.

*Colaborador de El Diario de Hoy.

@joacoges