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Haciendo la lista

El voto cruzado es una maravilla. Gracias a esta nueva modalidad de ejercicio electoral, como ciudadanos, vamos a tener un nivel de decisión que era inconcebible hace algunos años, cuando las cúpulas de los partidos políticos mantenían bien sujetas las riendas de absolutamente todas las opciones de escogimiento de diputados. A partir del uno de marzo de 2015, sin embargo, por primera vez en nuestra historia democrática los electores vamos a arrebatar varias porciones de poder a las dirigencias, siempre y cuando nos decidamos a hacer efectivo este inédito derecho político del voto cruzado.

Personalmente inicié mi lista de elegibles desde que los partidos empezaron a oficializar a sus candidatos a diputados por San Salvador. Como es obvio, a varios de los aspirantes sobre cuyos rostros marqué en 2012 ---Ana Vilma de Escobar, David Reyes, Margarita Escobar y Alejandrina Castro, por ejemplo--- este año voy a "reelegirlos" en mi lista particular. El caso de Alejandrina es destacable, a mi juicio, porque ha sido la única legisladora a la que he escuchado, en el Salón Azul, una defensa inteligente del derecho a la vida, lo que significa que tiene capacidad probada para rebatir las falacias proabortistas que se escuchan con demasiada frecuencia en la Asamblea.

Al igual que Alejandrina Castro, el secretario general del PDC, Rodolfo Parker, ha sido un notable promotor de los valores humanos ligados a la vida y la familia, pero nunca pude elegirlo porque el antiguo sistema me lo impedía. Así que por primera vez en estas elecciones, sin anular mi voto, pienso marcar sobre el rostro de Rodolfo, pidiéndole a él y a su partido que se mantengan firmes en la lucha por la dignidad de la institución familiar.

También voy a hacer una equis sobre la cara de Douglas Avilés, candidato a diputado del CD. Aunque no siempre coincido con todos los planteamientos de Douglas, su seriedad, ecuanimidad y buen criterio a la hora del debate parlamentario siempre me parecieron reconfortantes, amén de las muchas propuestas de la sociedad civil organizada a las que él, de manera desinteresada, ha dado iniciativa en los últimos años. Y ojalá que otros diputados de esa izquierda democrática aglutinada en el CD terminen acompañando a este lúcido diputado, que ha estado demasiado solo en la presente legislatura.

En San Salvador elegiré también a los areneros Rafael Lemus, brillante economista; a René Portillo Cuadra, recién llegado de excelente proyección; a Norman Quijano, cuya experiencia en la Alcaldía le será útil en el congreso, y a Mauricio Ernesto "El Chato" Vargas, hombre de sólidos principios que tiene la ventaja de haber negociado la paz. Para el Parlacen sólo he pensado en dos personas, Gerardo Suvillaga y Patricia Vásquez (ambos de ARENA), pero no descarto marcar sobre un par de aspirantes de otros partidos.

Aunque es probable que mi lista no se cierre con estos nombres, me parecen suficientes para ejercer por vez primera el voto cruzado. Y ojalá haya muchos más salvadoreños pensando igual. En La Libertad, por ejemplo, yo marcaría a Ricardo Velásquez Parker, Juan Valiente y Karla Hernández, todos de ARENA, pero también le daría preferencia a Facundo Guardado, del PDC, y a Francis Zablah, el único diputado de GANA que se negó a aprobar la más reciente reforma tributaria. Si viviera en Sonsonate, cruzaría mi voto a favor de la arenera Mayteé Iraheta y de la democristiana Diana Valdivieso. En Santa Ana simpatizaría con Omar Mata y Javier Palomo, de ARENA, pero incluiría a algunos candidatos del PCN y PDC.

Los acuciosos lectores habrán notado que no incluyo en mi lista a nadie del FMLN. La verdad es que me sería imposible hacerlo. Un bloque partidario tan reacio a las aperturas democráticas merece ser castigado por la mayoría de votantes, sean o no simpatizantes. ¿Quién quiere darle más poder a una cúpula que con tanto cinismo desprecia las neuronas de sus propios militantes, exigiéndoles marcar sobre la bandera?.

*Escritor y columnista de El Diario de Hoy.