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Hablemos de sus propuestas Sr. Bukele

Recuerdo claramente el día en que usted presentó su proyecto para convertir Nuevo Cuscatlán en un municipio desarrollado, bajo lo que describió como un nuevo modelo económico, un modelo solidario como lo llamó en la entrevista matutina del 20 de mayo de 2014 de TCS. Usted explicó ese día que como ambos, capitalismo y socialismo, tenían defectos, de ahí la idea de crear este modelo en Nuevo Cuscatlán, que serviría de base para un desarrollo equitativo, exportable a las demás municipalidades del país. Todo sonó muy bonito y esperanzador, especialmente la parte donde argumentó que atraería 1,000 millones de dólares de inversión a lo largo de los siguientes 10 años, periodo durante el cual usted en la misma entrevista aseguró estaría al frente de la alcaldía de Nuevo Cuscatlán, si los votantes se lo permitían, incluso al ser consultado por el entrevistador, aseguró no estar interesado en competir por otro municipio.

A escasos tres meses de anunciado el proyecto emblemático antes mencionado, decidió abandonarlo para perseguir nuevas oportunidades, en esta ocasión la alcaldía capitalina. Al ser nuevamente entrevistado por TCS y consultado del porqué de su cambio de opinión, usted argumentó que siempre ha animado a los jóvenes a ingresar a la política, por ende no podía negarse a asumir este reto/oportunidad que se le presentaba. A simple vista su respuesta parece lógica; ahora bien, no sé si a la mayoría de personas, pero a mí el atraer mil millones de inversión a un municipio de tan solo 13,000 habitantes y 15 kilómetros cuadrados de extensión, me parece un reto titánico. No digamos el desafío colosal que representa idear, estructurar, implementar y administrar todo un nuevo modelo económico como usted lo planteaba y supuestamente lo llevaría a cabo. Me pregunto, ¿estaba usted realmente comprometido con Nuevo Cuscatlán y su gente? ¿Era realizable el proyecto que planteó? ¿Le parece poco el reto de atraer mil millones de inversión y a la vez desarrollar un nuevo modelo económico? ¿Es usted una persona que mantiene su palabra? ¿O es un político al estilo vieja escuela como los que usted mismo critica? Ahora que deja Nuevo Cuscatlán, ¿qué pasará con el nuevo modelo económico que supuestamente desarrollaría y sería la solución a los problemas históricos de los sistemas anteriores?

En la entrevista matutina del día 13 de octubre de 2014, de la misma empresa televisiva, ya en su calidad de aspirante a la alcaldía capitalina por el FMLN para las elecciones del 2015, usted fue consultado sobre cómo pretendía solucionar la problemática del centro histórico. Aquí hizo todo un análisis socio-económico del porqué del comercio informal en el centro de San Salvador, análisis bastante apegado a la realidad. Su solución al problema es donde encontré la fantasía, usted aseguró que en el centro hay 10,000 millones de dólares en infraestructura y pediría que los dueños de esos 10,000 millones invirtieran 300 millones para recuperar el centro capitalino. Mi primer duda es ¿quién realizo el valúo que estimó en 10,000 millones de dólares el valor del centro de San Salvador? Pregunto porque la mayoría de edificios están seriamente deteriorados, no sólo a nivel de fachada, sino en su interior y estructura. Más que el sobre-estimado valor de la zona, me sorprendió que usted asegurara que al final de su periodo el centro se convertiría en un destino nocturno para los capitalinos, casi dando a entender que este mega-proyecto es realizable en tres años. Le pregunto: ¿en un entorno económico como el actual, tendrán los empresarios 300 millones para invertir en los siguientes tres años? De tener el dinero, ¿es económicamente viable para estos empresarios invertirlos en el centro? De ganar la alcaldía, ¿terminaría usted este proyecto supuestamente realizable? ¿O sería un Nuevo Cuscatlán, parte 2, de donde se retira a escasos meses después de anunciado el proyecto? Y más importante aún, ¿en qué va a invertir esos 300 millones que supuestamente va a recolectar? Porque en la entrevista no quedó claro exactamente cuál era su propuesta o solución, más allá de pedir que los empresarios se saquen de la bolsa el dinero. Tampoco quedó claro cuánto es el monto total necesario para realizar ese proyecto/idea/promesa electoral que ojalá podamos conocer a detalle algún día. Me quedé esperando escuchar cuál era la propuesta puntual para la capital y su centro, porque más que poesía o retórica, la ciudad necesita propuestas puntuales y ejecutables.

Antes de escribir estas líneas me tomé el tiempo de revisar las entrevistas mencionadas, quería asegurarme de evaluarlo única y estrictamente en base a las aseveraciones o propuestas que ha hecho. Porque más que ser un político joven, es necesario ser un político diferente, uno que hace lo que dice, que cumple lo que propone, que no se contradice, que no se justifica, necesitamos políticos verdaderamente jóvenes, y no de edad, sino de forma de actuar.

*Colaborador de El Diario de Hoy.