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Hablemos claro: Reflexiones para ARENA

El domingo 2 de febrero, ni ARENA perdió las elecciones, ni el FMLN las ganó. De cara al 9 de marzo, ARENA no debe perder el tiempo analizando dónde, cómo, cuándo y por quién se han cometido errores, eso en sí mismo fuera un error y ya no hay tiempo ni espacio para más.

Hablemos claro: en lugar de derramar lágrimas y ver hacia atrás, hay que acrecentar fuerzas y deshacerse en trabajo hacia la segunda vuelta.

Hablemos claro: si quiere ganar la próxima elección y quiere competir en las siguientes, ARENA no debe seguir haciendo lo mismo.

Como salvadoreño comprometido con su país, en aras de fortalecer nuestra democracia y en defensa de la libertad, le propongo a ARENA hacer algo distinto:

-REGRESAR A LOS PRINCIPIOS: los estatutos deben servir de horizonte, no de referencia. Los principios deben servir de brújula y no de moneda de negociación, mucho menos con Elías Antonio Saca, quien no los practicó.

La corrupción no es un principio arenero, no sólo hay que decirlo, hay que demostrarlo.

-DARSE UN BAÑO DE PUEBLO: el partido debe devolvérsele al pueblo, por y para quien nació. Miles de salvadoreños no tienen zapatos y en el partido hay quienes no quieren ni empolvárselos.

Muestren propuestas concretas que nos resuelvan problemas y nos hagan partícipes de la solución.

-DEVOLVER LA MÍSTICA PERDIDA: implica asumir de una vez por todas y para siempre, que los únicos intereses que guían el partido son la paz, el progreso y la libertad, y que los únicos enemigos son los problemas de los salvadoreños.

Infundan en los jóvenes un amor por la democracia representativa y nuestro sistema económico y de libertades sin utilizar la retórica de guerra fría.

-INTEGRARSE: debe haber lugar para todos en un proyecto cuyo objetivo es gobernar para todos. Si no hay representatividad y no hay apertura, no habrán votos.

Incluyan a quienes han tenido más cerca pero han mantenido lejos, por ejemplo: Plan País.

-HACER UNA CAMPAÑA ENFOCADA, LIMPIA, PROPOSITIVA, POSITIVA: elaborar y respetar una estrategia que no sea la tradicional sino una que funcione, con prioridades definidas, mensajes congruentes con la realidad y formas modernas de comunicarlos.

Cambien el miedo por la confianza, la división por la armonía y la mentira por la verdad.

-CONVENCER, NO NEGOCIAR: en lugar de negociar con un caudillo o varios, hay que convencer a los que eligieron otra opción, a los que esta vez no fueron a votar, a los que siguen sin saber por quién votar y a los que saben que se equivocaron.

El voto duro ya votó y volverá a votar, para convencer a los demás, Norman y René deben ser los únicos que compartan propuestas y demuestren sus capacidades y virtudes a El Salvador.

-APRENDER DEL PASADO Y APROVECHAR EL PRESENTE: el candidato opositor es Salvador Sánchez Cerén, no es Mauricio Funes, ni Vanda Pignato, ni ALBA. Hay oportunidades estratégicas en los talones de Aquiles del candidato del FMLN, los mediáticos.

Saquen solamente sus mejores cartas en todos los espacios de debate que se generen, las hay dentro y las hay fuera del partido.

-VALORAR EL FUTURO: la longevidad política la asegura la renovación de ideas, abrir el partido y renovarlo no necesariamente significa sustituir sino incluir y escuchar. Sólo las nuevas generaciones podrán darle a ARENA la vida política que necesita hacia adelante.

Abran sus puertas desde hoy.

Es mucho lo que queda por hacer pero es inmensurable lo que se puede llegar a perder.

Hablemos claro: si creen que es imposible ganar, les recuerdo que no hay peor lucha que la que no se hace, sino pregúntenle al FMLN.

Ganen o pierdan, tendremos suficiente tiempo para discutir errores. Para mientras, asegurémonos que ARENA responda con acciones distintas, que motiven y muevan a quienes se abstuvieron y se ausentaron, a que voten el 9 de marzo.

Hablemos claro: esto no ha terminado.

*Lic. en Ciencias Políticas y Estudios Latinoamericanos