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¡Gracias, FESA!

Ante la falta de fondos oficiales, FESA continúa orgullosa y eficientemente su labor con fondos provenientes en un 100 % de donaciones, patrocinios y desarrollo de actividades promocionales

Un grupo de empresarios interesados en apoyar a la niñez y juventud salvadoreña, conformó en el año de 1995 una Liga de Beisbol en uno de los municipios más violentos del país: Soyapango, la idea era brindar educación por medio del deporte a jóvenes deportistas talentosos pero de escasos recursos, que de otra forma no pudieran acceder a un entrenamiento de tipo profesional que les pudiera abrir las puertas para un futuro mejor. 

En el año 2001 dicha visión pasó de ser un grupo de empresarios para convertirse en una institución constituida en legal forma, convirtiéndose en la Fundación Educando a un Salvadoreño, FESA, la cual funciona como un centro de alto rendimiento bajo un modelo en donde la formación deportiva es complementada con la formación académica y humana, a fin de formar deportistas integrales. 

Para el año 2005, FESA sin dejar a un lado su visión original de promover el beisbol, inició su trabajo en el fútbol con niños de 12 a 18 años, ejecutando entre otros proyectos el “Programa del Futbolista Integral”, el cual les brinda a jóvenes de escasos recursos con talento deportivo, expuestos en su mayoría a la violencia y delincuencia que afronta a diario nuestro país, becas educativas y deportivas para su desarrollo a través de la práctica del deporte. 

Fruto de tales programas, se ha logrado ubicar a más de 75 jóvenes futbolistas para poner muy en alto el nombre de El Salvador, en los que sobresalen los casos de José Ángel Peña, originario de San Salvador, quien juega en el Sevilla FC; Rubén Sigüenza, originario de Lourdes, en el Sevilla FC; Olivier Ayala, originario de San Vicente, en el Pachuca CF; Ricardo Torres, originario de San Juan Opico, en el Cádiz CF; Nelson Barrios, originario de San Salvador, en el Houston Dynamo; Edgardo Mira, originario de San Salvador, en Cyclones de Cali, Colombia; entre otros.

No obstante que el apoyo económico del gobierno central a favor de FESA disminuyó hasta desaparecer en el quinquenio anterior, aún cuenta con el apoyo del MINED e INDES, los cuales proveen capital humano como apoyo para la educación escolar y deportiva, así como por parte de FOSALUD que provee servicios odontológicos a favor de los educandos. Ante la falta de fondos oficiales, FESA continúa orgullosa y eficientemente su labor con fondos provenientes en un 100% de donaciones, patrocinios y desarrollo de actividades promocionales con el fin de obtener una mayor recaudación y poder así ofrecer un mayor número de becas. Dichosamente para los jóvenes, los fondos son administrados con total transparencia y destinados para los fines para los que fue creada: apoyar a un salvadoreño para que alcance el éxito como persona y como deportista. 

Muestra de lo anterior, es que solo mediante el programa de “Apoyo a la Educación Física”, FESA ha logrado brindar educación a más de 23,000 jóvenes y niños de escasos recursos, sin contar con todos los jóvenes provenientes de áreas de alto riesgo beneficiados con las “Escuelas de Formación Integral”, “Centro del Beisbolista Integral”, así como de su “Primer Colegio Especializado en Atletas de Alta Competencia”, el cual lleva ya su octava promoción de orgullosos bachilleres integrales. En todas ellas, los jóvenes reciben clases no solo de deporte, sino de inglés y computación, programas de valores y principios, teniendo la posibilidad de registrarse en campamentos deportivos internacionales a efecto de poder aplicar a becas universitarias, fruto de ello son los más de 200 jóvenes arrancados de las garras de las maras, y que ahora se encuentran incorporados en la selección nacional de beisbol y fútbol. 

FESA nos ha demostrado que cuando se quiere se puede. A pesar de que El Salvador no es un país de tradición beisbolera, logró firmar convenios con diferentes equipos de béisbol de las Grandes Ligas, firmando contratos para 11 jugadores a nivel profesional, dentro de los cuales destacan los casos de Carlos Schonenberg, originario de San Salvador, jugando ahora en los Cardenales de San Luis; Nelson Pereira, originario de La Unión, jugando en los Piratas de Pittsburg; Danny Ayala, originario de La Unión, en los Marineros de Seattle; Erasmo Ramírez, originario de Nicaragua, en los Marineros de Seattle; Javier Lozano, originario de San Salvador, en los Astros de Houston, entre otros talentos salvadoreños quienes gracias al apoyo de la entidad, han alcanzado logros que muy pocos latinoamericanos han conseguido obtener.

Se nos ha dicho que “lo que haga tu mano derecha que no lo sepa la izquierda”, pero creo que cuando existen labores desinteresadas que logran brindar una mano amiga a quien la necesita, más cuando quien la recibe la aprovecha al máximo para su superación y éxito, ese acto debe ser reconocido, apoyado y ¿por qué no? también imitado. Ya esta dicho todo, solo nos falta decir ¡GRACIAS FESA!


*Abogado, Master en Leyes.