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Gerardo, un ejemplo de capacidad y talento

Cada 3 de diciembre, conmemoramos el Día Nacional e Internacional de las Personas con disCAPACIDAD. Sí, me gusta hacer énfasis en la palabra 'capacidad' puesto que la discapacidad la imponen factores del ambiente externo, no la persona en sí.

Esta es una fecha muy oportuna para reflexionar cuáles son los avances en materia de inclusión a la vida productiva, económica, política y social de este importante sector, que representa más o menos el 10% de la población nacional, según estadísticas de la OMS. Sin duda alguna, aún hay muchos retos y desafíos para garantizar la equidad de oportunidades, se requiere de todo el apoyo del Estado salvadoreño y por supuesto de la sociedad en general.

En esta oportunidad quiero rendir un homenaje a un gran amigo, quien es de las personas con más capacidad, inteligencia y perseverancia que he conocido, y que desde ya se plantea ser un líder influyente en materia de turismo para El Salvador. Me refiero a Gerardo Schonenberg, un joven que nació con capacidades impresionantes y con habilidades que reflejan el espíritu que nos caracteriza a los salvadoreños: trabajador, tenaz, emprendedor, entre muchas otras cualidades.

Hace un par de años conocí a Lorena, mamá de Gerardo, y mujer muy perseverante, quien por cierto me recuerda mucho a mi querida madre, por esa constante lucha por encontrar buenas oportunidades para el desarrollo de su hijo.

Lorena me contactó con la finalidad que intercediera en la universidad de mi amigo Gerardo, para que tomaran la consideración de impartir sus clases en el primer nivel del edificio, ya que el elevador sufría de constantes averías y definitivamente él no podría acceder. Me identifiqué mucho con esta situación pues viví algo similar en años anteriores. Por cierto, espero que a esta altura ya hayan reparado ese elevador.

Cuando le pregunté a Gerardo qué carrera iba a estudiar me dijo que Licenciatura en Turismo. En el momento le escribí por el chat del teléfono para preguntarle que si estaba seguro de esa carrera. Debo ser honesto, pensé que para una persona con disCAPACIDAD sería muy complicado prepararse en una carrera de constantes visitas de campo, y tenía en mi mente la poca (o casi nula) accesibilidad que tenemos en nuestro país. Parecía que iba a ser demasiado grande el desafío y aunque lo fue, Gerardo me sorprendió --como siempre-- con su respuesta: "¡Estoy seguro, David!". Él estaba seguro que sí lo iba a lograr, y no me extraña. Si algo caracteriza a Gerardo, como a muchos otros amigos que viven con alguna disCAPACIDAD, es que perseveran y luchan hasta alcanzar sus sueños.

Desde entonces he podido ver cómo mi amigo ha continuado superando muchos retos. Y fue cuando desarrolló el primer estudio sobre accesibilidad de los pequeños hoteles en el país cuando quedé maravillado. Él inventó un baremo de calificaciones para poder medir qué tan accesibles son los hoteles y cuáles son las principales recomendaciones. Me impresionó tanto porque quienes conocemos a Gerardo, sabemos el esfuerzo que le implicó realizar dicha investigación.

Recientemente tuve el privilegio de dar iniciativa de ley al máximo producto de su trabajo de graduación: el proyecto de Ley de Turismo Accesible, que busca generar incentivos para que toda iniciativa turística, contemple la accesibilidad necesaria para que las personas con disCAPACIDAD podamos movilizarnos y disfrutar del turismo en igualdad de condiciones.

Son estas actitudes, dedicación, talento y ese espíritu de vencedor que le garantizan a mi buen amigo el triunfar en la vida. Sin duda, las personas con disCAPACIDAD llegamos tan alto como lo son nuestros sueños, y mis mayores aspiraciones es lograr que nuestra sociedad evolucione a ser más inclusiva y respetuosa de nuestros derechos.

*Diputado.