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Ganadería requiere de apoyo y política integral

Recientemente se hizo público la situación en la que opera el sector ganadero, debido al incremento de precios para la elaboración de concentrados y alimentos. Se estima que los ganaderos invierten 150% más en alimentos por impacto de la sequía, a eso se debe de agregar el pago de extorsión para poder llevar las vacas a comer pasto al campo.

Los ganaderos consideran que las instituciones de gobierno deben acercarse más a las asociaciones de productores, para conocer de la problemática, sobre todo a los pequeños productores que son los que enfrentan mayores dificultades, y así buscar establecer acuerdos. La inseguridad es uno de los principales problemas para la ganadería en este momento, ya que les toca pagar extorsión, tanto ganaderos, como compradores y recolectores sufren el embate de la delincuencia.

Resulta estratégico apoyar de forma decidida la ganadería nacional, ya que de acuerdo a información del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) la ganadería constituye el principal generador de empleo del sector agropecuario, aportando 160 mil puestos de trabajo directo. El Banco Central de Reserva indica que la ganadería se posiciona como segundo rubro después de los granos básicos, aportando un 17% al Producto Interno Bruto Agropecuario (PIBA).

Se deben de crear condiciones adecuadas para volver más competitiva la producción de leche y dejar atrás las limitantes y las condiciones adversas a la ganadería, pero es importante identificar y conocer esas limitantes.

Si se atienden las deficiencias de la ganadería por las cuales se hace difícil y costosa la actividad, tanto las estructurales (calidad de suelo, clima, falta de agua y minifundio), como las que requieren programas de educación y capacitación de los productores y de soporte a la producción (malas prácticas de ordeño, higiene y alimento en el verano) le proporcionará un efecto multiplicador a nuestra economía.

Se han observado muchas operaciones ganaderas de diferentes escalas de producción, con predominio de pequeñas unidades; igual se observa la adopción de diferentes tipos de tecnologías y el uso de recursos completamente diferentes para cada ganadería. Esa diversidad reclama de manera urgente la asociatividad. La reducción de costos y la venta de la producción de leche en volumen en una forma organizativa son las respuestas a los problemas expuestos.

La mayoría de nuestra ganadería nacional necesita trabajar en el tema asociativo, con un buen manejo asociativo se buscan respuestas a problemas comunes como es el caso del alto costo de la alimentación, reduciendo los costos al comprar como grupo alimentos, vacunas, servicios veterinarios, así como poder vender la producción de leche en volumen, lo que al final de cuentas debe de ser el enfoque principal de una política ganadera integral.

La asociatividad y economías de escala son un buen ejemplo. Aplicado a la práctica, existen experiencias nacionales donde plantas industriales han invertido en cooperativas de ganaderos, otras han creado cooperativas de productores de leche y uno de sus principales objetivos es la compra, almacenamiento y procesamiento de alimento para el ganado de sus asociados, lo que crea márgenes de ganancia.

Si analizamos las exportaciones de productos lácteos hacia Estados Unidos bajo cuota CAFTA , podemos concluir que El Salvador está desaprovechando ese mercado, debido a la dificultad de poder producir más volumen de leche necesaria para el fortalecimiento de la cadena de lácteos, necesitamos darle la oportunidad a la industria salvadoreña para expandirse y aprovechar el mercado de Norteamérica.

Con una política integral ganadera y un apoyo decidido, podemos buscar la factibilidad de aumentar la producción de leche, determinar en cuánto tiempo podemos hacerlo y a qué costo para ir cubriendo la demanda de consumo y la expansión hacia nuevos mercados.

* Colaborador de El Diario de Hoy.

resmahan@hotmail.com