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¡La formación, excelente inversión!

Cuando volví a El Salvador en 1993-94 había aquí un eslogan que decía: "Educación, la solución". Y me gustó porque es cierto, entre mejor educados son los ciudadanos de un país, más culto, más productivo, mejor calidad de trabajo, más cortesía en las interrelaciones personales y profesionales y más rentables son las inversiones y consecuentemente existe menos delincuencia, menos desempleo, menos accidentes laborales y en las carreteras, más tranquilidad para las familias y la sociedad, y muchos otros beneficios que favorecen la convivencia.

Pero también, y es lo más importante, los gobiernos, las empresas y las familias en los países con mejor educación, invierten más en la "prevención", es decir, en que lo malo, lo negativo no suceda, que en" corrección" es decir, en curar o remediar las situaciones malas cuando ya se dieron.

Por ejemplo, invierten en educar en el manejo de la basura y una buena logística para llevarla desde los hogares hasta las plantas de tratamiento y reciclarla, en lugar de gastar en curar las enfermedades que genera la contaminación de las cientos de miles de toneladas que hay tiradas por todas partes en nuestro país.

Y quien más invierte en educación es el gobierno, por ejemplo en formar adecuadamente a los funcionarios que según su formación y experiencia, a través de oposiciones van escalando puestos de mayor rango en la administración del Estado. Y se llaman "Funcionarios del Estado", no "empleados del gobierno". Porque trabajan para el Estado con visión de largo plazo, no del gobierno para el periodo gubernamental.

Todos los países necesitan un estamento burocrático de personas bien preparadas y honestas que administren honradamente los recursos del país y un estamento tecnocrático que planifique y desarrolle proyectos y mantenga el país técnica, tecnológica y científicamente actualizado.

¡La formación, excelente inversión! Es el eslogan que siento debemos poner en boga para que la formación se entienda como una alternativa de inversión a largo plazo. Si es empresario o director con capacidad de decisión presupueste un análisis sobre las necesidades de formación para mejorar los rendimientos de su empresa.

¿Y cómo se puede analizar qué formación necesita, cuánto hay que invertir, cuál será el retorno de la inversión y cómo puede mejorar la empresa y que sus clientes la prefieran? Por eso no se preocupe, existen métodos muy buenos para hacerlo. Pero más importante, no es tanto el método, sino la decisión empresarial de hacerlo y hacerlo como una inversión.

*Ingeniero.

Columnista de El Diario de Hoy.

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