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El FMLN: La verdad y la leyenda

El FMLN actual no es el mismo que el de la guerra. Mucho ha cambiado esta organización desde los acuerdos de paz. El FMLN histórico fue en realidad conformado por dos grandes agrupaciones revolucionarias: El Partido Comunista salvadoreño, PCS, y El Grupo. Luego ambas sufrieron escisiones. De la primera surgieron las Fuerzas Populares de Liberación, FPL y de la segunda, el Ejército Revolucionario del Pueblo, ERP, la Resistencia Nacional RN y el Partido Revolucionario de los Trabajadores Centroamericanos, PRTC.

El Partido Comunista, fundado en 1930, fue siempre una organización marxista-leninista plegada a los lineamientos de la Unión Soviética. Moscú no veía con buenos ojos la lucha armada en América Latina. Creía que la mejor forma de tomar el poder en estos países, era a través del control de los sindicatos obreros, la organización de los campesinos y la infiltración en las instituciones "burguesas", fundamentalmente las Fuerzas Armadas.

La Unión Soviética mantenía con Estados Unidos, desde el fin de la Segunda Guerra Mundial, una tensa carrera armamentista, "La Guerra Fría". El equilibrio que mantenía en vilo la paz mundial e incluso la existencia de la humanidad se fundamentaba en mantener equiparada, por parte de ambas potencias, la llamada Tríada Atómica: Misiles con cabezas nucleares, Bombarderos estratégicos y submarinos atómicos.

Tal equilibrio consistía en que ninguna potencia podía recibir un golpe nuclear sin perder la capacidad de respuesta en la misma dimensión. Los dirigentes soviéticos y los intelectuales marxistas, esperaban que en algún momento las contradicciones propias del capitalismo harían colapsar las economías de los Estados Unidos y de sus aliados y, entonces, una alianza de obreros y campesinos, más otros sectores tomarían el poder en nuestros países para comenzar a construir el socialismo, bajo la tutela de Moscú.

El Partido Comunista Salvadoreño casi fue destruido en 1932, después de las revueltas y matanzas de ese año y el fusilamiento de su más simbólico dirigente: Farabundo Martí. Pero la persistencia de los gobiernos militares, el cierre de los espacios políticos y la división de la sociedad entre los muy ricos y los muy pobres, sin casi nada en el medio fue siempre un caldo de cultivo para el crecimiento de las organizaciones revolucionarias.

Dos hombres son importantes en la historia del PCS: Salvador Cayetano Carpio y Shafik Jorge Handal. El primero fue un obrero panificador y un luchador sindical desde muy temprana edad. El segundo, un hombre proveniente de una familia acomodada de origen palestino, que estudio Derecho en la Universidad Nacional y en Chile. Carpio sufrió destierro, cárcel y torturas. Handal también fue apresado y desterrado en varias ocasiones. Ambos recibieron cursos de marxismo-leninismo en la Unión Soviética.

Carpio encabezaba una corriente dentro del PCS, digamos, más ortodoxa. Luego de analizar las experiencias de Mao en China, impulsor de la estrategia llamada Guerra Popular Prolongada y la de Ho chi Minh en Vietnam, el antiguo líder sindical y Secretario General del PCS, venía considerando desde principios de los años Sesenta, el salto de la lucha clandestina organizada a la lucha armada mediante la conformación de fuerzas guerrilleras.

Handal, por su parte, luego de algunos intentos de formar unidades armadas, había llegado a la conclusión que la vía de las armas para la toma del poder, era más bien una aventura que desembocaría en una autoinmolación, sobre todo en El Salvador, un país sin montañas. Handal criticó duramente los métodos del Ché Guevara en un prólogo escrito en el diario de guerra del célebre guerrillero.

En 1969, cuando Handal decidió que el PCS diera su apoyo al gobierno del general Fidel Sánchez Hernández en su guerra contra Honduras, Carpio rompió con el partido y, en 1970, junto a otros seguidores fundó las FPL. Ese mismo año, varios jóvenes, la mayoría de ellos de la juventud demócrata cristiana y de organizaciones católicas estaban formando El Grupo. La principal diferencia de éste con el PCS y las FPL, era la forma en que veían a Moscú. Para los dos primeros La Unión Soviética era el modelo a seguir.

Para El Grupo el Partido Comunista Soviético, no era más que una camarilla de burócratas que mantenían paralizada a la revolución mundial. (Continuará)

* Columnista de El Diario de Hoy. marvingaleasp@hotmail.com